En 2011, BBC Four quiso aprovechar el éxito de la serie ‘Wallander‘, que adaptaba las novelas de Henning Mankell sobre un detective sueco, emitiendo un drama policiaco danés titulado ‘Forbrydelsen‘ (y que en el Reino Unido se llamó ‘The Killing’). La investigación de la detective Sarah Lund de la muerte de Nana Birk Larssen fue todo un fenómeno que se trasladó al resto de Europa, y a Estados Unidos, y que convirtió el nordic noir en la nueva gran moda en la ficción televisiva.
Ese mismo otoño, las cadenas SVT1, en Suecia, y DR1, en Dinamarca emitían la evolución de las series noir escandinavas, ‘Bron|Broen’, o como la emite AXN en España, ‘Bron (El puente)’. Creada por Hans Rosenfeldt (que ha escrito también varias novelas policiacas), el misterio que había que resolver en su primera temporada era bastante más ambicioso de lo habitual y recogía una tradición del género negro escandinavo muy arraigada: la crítica social.
¿De qué va ‘Bron (El puente)’?
En 1999 se inauguró el puente sobre el estrecho de Oresund, una franja de 16 kilómetros que separa Suecia de Dinamarca. De esta forma, las ciudades de Malmö y Copenhague quedaban conectadas por un trayecto de menos de una hora en tren y en coche. En medio del puente, de todos modos, hay una línea amarilla que marca la frontera entre ambos países y es justo ahí donde, una noche, aparece el cadáver de una mujer. Como una mitad está en Suecia y la otra, en Dinamarca, llegan dos policías al lugar del crimen.
El danés es Martin Rohde (Kim Bodnia), un tipo afable, no demasiado estricto en el cumplimiento de las normas, y que tiene varios hijos con diferentes mujeres. La sueca es Saga Norén (Sofia Hellin), seria, a la que saltarse las reglas le parece un sacrilegio y cuyas habilidades sociales están más en el espectro del síndrome de Asperger. Los dos tienen que colaborar persiguiendo a un asesino en serie cuyos crímenes buscan llamar la atención de la sociedad de ambos países sobre asuntos en los que está mirando hacia otro lado, como los sin techo, el trabajo infantil o el trato a los inmigrantes.
Por el camino, por supuesto, conoceremos mejor a Martin y Saga, cuya relación acaba siendo la principal razón para ver ‘Bron’. Había quién decía que cada uno representaba el arquetipo de los daneses (alegres y amantes de la vida) y los suecos (serios y sólo pensando en el trabajo), pero lo cierto es que sus circunstancias personales acaban siendo muy importantes en la resolución de la trama.
El lado social del ‘nordic noir’
Aunque los dos policías sean fundamentales en el éxito de la serie, no hay que olvidar ese componente de crítica social que está presente en los dos casos que han investigado hasta ahora. El comentario sobre el estado de la sociedad es lo que diferencia el género negro de la mera solución de un misterio, y en el caso de los autores escandinavos, eso se traduce en destapar todas las miserias debajo de la fachada de un Estado del bienestar aparentemente perfecto.
Los escritores suecos Maj Sjöwall y Per Wahlöö cambiaron, en los 60, la manera en la que se escribía novela negra en Europa al adoptar las inquietudes sociales de los escritores estadounidenses, y con ellos se inició una tradición de literatura policial nórdica que siguieron Henning Mankell o Stieg Larsson, y de la que bebe claramente ‘Bron’. Además, ese lado social convierte la serie en un caramelo para hacer adaptaciones en otros países.
La tradición del género negro nórdico está muy presente en ‘Bron (El puente)’ con su crítica sobre lo que huele a podrido en la sociedad sueca
De momento, la serie ha tenido dos remakes, uno en Estados Unidos (FX) y otro en el Reino Unido (BBC). El primero, ‘The Bridge‘ (con Diane Kruger y Demián Bichir), trasladaba la acción a la frontera entre ese país y México, y en sus dos temporadas exploró temas como el feminicidio de Ciudad Juárez, los ‘espaldas mojadas’ o la pasividad estadounidense ante el dinero de los carteles en sus bancos. El segundo, ‘The Tunnel‘ (con Clémence Poésy y Stephen Dillane), se iba al Eurotúnel por debajo del canal de la Mancha entre Francia y el Reino Unido, y su problemática social era más parecida a la serie original.
Saga, la gran protagonista
De todos modos, aunque digamos que ‘Bron’ tiene a dos protagonistas como Saga y Martin, que en cada temporada investigan un caso diferente, es ella la realmente ocupa el centro de la serie. Más todavía en la tercera entrega, en la que Kim Bodnia ya no está y será Sofia Hellin la que lleve casi todo el peso de la historia. Aunque algunos casos sean muy personales para Martin, es el proceso de aprendizaje y descubrimiento de Saga de quién es su amigo, y cómo éste la ayuda a abrirse un poco al mundo, lo más interesante.
Por supuesto, Saga también es la favorita del público porque no tiene ningún filtro a la hora de decir lo que piensa, sus escasas habilidades sociales suelen dejar momentos divertidos y conduce un coche, un modelo de Porsche de los 70, que ha llevado a incontables debates a los seguidores de ‘Bron’ sobre el modelo exacto, y si realmente habría sido importado desde Estados Unidos en aquella década. En las buenas series hay cosas interesantes para todo el mundo.
La tercera temporada de ‘Bron’ arranca en Suecia y Dinamarca el 27 de septiembre, y esperemos que no tarde demasiado en llegar a AXN España.

2 Comentarios
Ayer la descargué en Movistar para verla Y me enganchó enseguida Tiene mucho suspense porque no sabes lo que ocurrirá en los siguientes episodios Los personajes están muy bien caracterizados , son muy buenos intérpretes sin los sensacionalismos de las series policíacas norteamericanas Posee una trama muy bien elaborada Muy recomendable su visión
¿cómo tengo qué hacer para ver la serie?