Criaturas gigantescas, seres resucitados de un pasado prehistórico, plagas de insectos, animales que se esconden en las profundidades del mar. Sí, nos dan mucho miedo, pero no podemos dejar de mirar esas películas que protagonizan. Llegan a una ciudad y destrozan a su paso todo rastro de civilización. Mira que son malos y mira que nos fascinan porque, en realidad, ninguno de esos bichos podría llegar a existir, ¿verdad?
‘Godzilla’
Los japoneses son maestros en eso de crear criaturas terriblemente gigantescas y malvadas, que nos aterrorizan con sólo mostrar sus dientes. Pero Godzilla es mucho más que eso, es toda una estrella del cine que se podría pasear por la alfombra roja si no fuera porque ésta, y la calle, y la ciudad, quedaría destruida. La primera película que protagonizó es de 1954, pero todos tenemos muy reciente su versión de 2014, uno de esos filmes ideales para disfrutar de la tecnología Ambilight de Philips.
‘King Kong’
Realmente, ‘King Kong‘ no era tan malo. A ver cómo reaccionaríais vosotros si vivís tranquilamente es vuestra Isla Calavera y llega un grupo de occidentales y se empeña en llevaros lejos de vuestro entorno, en el que os tratan como a un dios. Encima, supuestamente, os han buscado a una preciosa novia que, realmente, asumidlo, no os quiere. King Kong no sólo es uno de los animales más legendarios, es todo un referente cultural de nuestra época.
‘Tiburón’
Uno de los primeros blockbusters de la historia fue ‘Tiburón‘, que conmocionó a la sociedad norteamericana de 1975. Steven Spielberg trazó un inteligente argumento al que adornó con los efectos especiales que para la época eran todo un logro y con una banda sonora que, no importa el tiempo que pase, siempre nos pondrá los pelos de punta. Aunque, para miedo, el que supuso el rodaje de la película, una auténtica pesadilla con mil y un retrasos que han hecho de esta cinta y su animal protagonista, un mito a revisitar una y otra vez.
Los dinosaurios
A todos nos encandiló la idea de volver a vivir con los dinosaurios, esos animales que nos han fascinado desde que éramos niños y que apenas podemos concebir que poblaran la misma tierra que nosotros pisamos. Pero ese ‘Parque Jurásico‘ en el que debían estar para hacer soñar a sus habitantes se convertía en un infierno cuando las criaturas se descontrolaban y empezaban a actuar por su cuenta. ¿Una moraleja sobre lo inadecuado de jugar con la ingeniería genética?
‘Anaconda’
El miedo a las serpientes es algo bastante común, pero si estamos hablando de una anaconda gigantesca, la sensación de terror parece que va un poquito en aumento. En 1997, Jennifer López protagonizó una película en la que un equipo de documentalistas viajaba hasta el corazón del Amazonas para encontrar a una tribu perdida. Pero lo que se encontraban era un reptil con muy mal humor y un deseo muy claro de convertirlos en su merienda.
‘The Host’
Uno de los temas preferidos de las películas sobre animales perturbadoramente malvados es que éstos nazcan a consecuencia de las imprudencias del ser humano con experimentos y sustancias químicas. Así, ‘The Host‘ nos cuenta la historia de una criatura que surge de las profundidades del mar después de que un científico arrojase decenas de botellas de formaldehído en un desagüe que conduce al río Han. Así se crea esta especie de reptil-anfibio-pez de instintos homicidas.
Las arañas
Las arañas son unos insectos con una reputación pésima, por eso, el hombre las ha utilizado para construir las más diversas historias de terror, en las que estos incontrolables animales intentaban devorar a los humanos. Desde Ella-Laraña de ‘El señor de los anillos’, a la plaga de arañas venenosas que atacaban a los habitantes del pueblo protagonista de ‘Aracnofobia‘, pasando por la increíble ‘Arac Attack’, una película de terror y humor inolvidable para los amantes del género.
El kraken
Esto de los animales gigantescos y con malas pulgas no es algo que haya inventado el cine, ni mucho menos, sino que, desde los anales de la historia, conocemos relatos de esos que han pasado de padres a hijos y que nos han contado sucesos que hablaban de criaturas diabólicas que podían devorarnos en cualquier momento. Uno de esos seres mitológicos es el kraken, que procede de la tradición escandinava y que es un calamar gigante con ansias devoradoras. Lo hemos visto en películas como ‘Piratas del Mar Caribe: El cofre del hombre muerto‘.
El ottoia
Como vemos, uno de los elementos clásicos de este género son los animales que surgen del enorme azul, pues el mar, a pesar de lo listos que nos creemos los seres humanos, sigue escondiendo fascinantes tesoros. El ottoia es un gusano, un animal extinto. ¿Extinto? Que se lo digan a los personajes de ‘Deep Rising‘, que se encontraban con uno bien crecidito que, para variar, les quería devorar. Vale, era una extraña mutación y por eso medía lo indecible y tenía ese aspecto tan terrible, porque con el tema de las mutaciones y el cine, todo está permitido.
La piraña
Este artículo no debería ser solo una recopilación de animales malvados, sino que tendría que mostrarse también como un ejercicio de justicia poética a favor de muchas criaturas maltratadas por la imaginación de los seres humanos. Como las pirañas, uno de los depredadores con peor fama de la fauna marina. En ‘Piraña‘, estos peces se convirtieron en el enemigo número uno de miles de espectadores, pero lo cierto es que somos más bien nosotros los que nos las comemos a ellas, pues es un plato muy apreciado en algunas culturas.
Las mantis
Qué tremendos somos con algunos de los pequeños insectos que acompañan nuestra existencia. A pesar de su aspecto estirado y malvado, las mantis son otros de esos animales incapaces de causarnos el mínimo problema. Pero, en la película de 1957 ‘The Deadly Mantis‘, estas criaturas se convertían en ingobernables enemigos, entre otras cosas, por su brutal tamaño. Los cambios climáticos (sí, ya en esa época) tenían algo que ver.
‘Mothra’
Y es que, para que un insecto, con ese rostro impenetrable, se convierta en enemigo de primer orden, no hay nada mejor que acrecentar su tamaño y convertirlo en algo gigantesco. En ‘Mothra‘, de 1961, tenemos la creación de otro gran mito audiovisual que intranquilice nuestros desvelos. La cultura nipona nos vuelve a seducir con esta polilla gigante que se las ha visto, entre otros, con Godzilla, en numerosas ocasiones.
El cocodrilo
En ‘Lake Placid‘ nos encontramos con una de esas cintas que explota sus propias fallas para convertirlas en parte de sí mismas, en una buena herramienta que destacar cuando se habla de un cine que mezcla gore, humor negro y mucha acción. La terrible criatura que asustaba a los usuarios del lago protagonista era un gigantesco saurio que cumplía con todos los cánones que estas producciones suelen tener.
‘Los pájaros’
Se trata de una película que no podía faltar en esta lista pero que es totalmente diferente y, seguramente, mucho más inquietante que algunas de las que hemos hablado y que presumen de gastar litros de sangre. Hitchcock se coronó una vez más con el acoso de unos animales a los que hemos convertido en nuestras mascotas y en nuestro alimento. La reflexión aún nos perturba, ¿qué pasaría si todos los pájaros se pusieran de acuerdo para atacarnos?