Las puertas de ‘El ministerio del tiempo‘ se abren de nuevo en TVE. La serie revelación del año pasado en la televisión española regresa con nuevas misiones y nuevas incorporaciones a la patrulla que debe impedir que cambie la historia de nuestro país. Y también regresa proponiéndoles nuevos retos.
La primera temporada de la creación de Pablo y Javier Olivares fue un pequeño soplo de aire fresco en la ficción nacional por su apuesta por las aventuras y, muy especialmente, por la enorme respuesta que generó entre los fans en internet. ¿Conseguirá la segunda temporada superar ese éxito inicial?
La novedad de ‘El ministerio del tiempo’
Resulta interesante echar por un momento la vista atrás y recordar que, aunque había ciertas expectativas a su alrededor, nadie esperaba nada revolucionario de ‘El ministerio del tiempo‘ cuando se presentó el proyecto. De hecho, las primeras noticias de que TVE iba a hacer una serie de viajes en el tiempo levantaron suspicacias de que aquello iba a ser una copia barata de ‘Doctor Who‘.

Sin embargo, y aquí es donde comienzan las peculiaridades de esta serie, no hizo falta más que un pase de prensa de su primer episodio para que cambiara casi por completo la narrativa a su alrededor. Y eso que ya venía avalada por haber salido de las mentes de los hermanos Olivares, responsables de ‘Isabel‘ (continuada después en ‘Carlos, Rey Emperador‘) y fans confesos de la ciencia ficción, el género de aventuras y estudiosos de la Historia de España.
La abrumadora respuesta crítica a aquel ‘El tiempo es el que es‘, que lo saludaba como un estupendo arranque para una serie que prometía grandes cosas, fue picando la curiosidad de unos espectadores que quedaron atrapados por las peripecias de Julián (enfermero del SAMUR del siglo XXI), Amelia (barcelonesa del siglo XIX, y de las primeras mujeres en ir a la univerisdad) y Alonso (soldado sevillano de los Tercios de Flandes, del siglo XVI).
Los tres trabajan para un ministerio secreto del gobierno español que guarda una serie de puertas subterráneas que conducen a diferentes puntos de la historia española. Su tarea es impedir que gente con pocos escrúpulos las atraviese e intente cambiar el pasado. En palabras de Salvador, el secretario general del ministerio, la Historia de España puede no ser ejemplar, pero es la única que tenemos. Y hay que conocerla para impedir repetir sus errores.
De todos modos, series de calidad ha habido unas cuantas en la televisión española. Lo realmente nuevo de ‘El ministerio del tiempo’ es la ruidosa comunidad de fans que se creó a su alrededor casi desde el primer episodio, y que se movilizaron enseguida a través de las redes sociales para pedir a TVE que renovara la serie para una segunda temporada, a pesar de que sus audiencias en directo no eran demasiado elevadas.

Fanart en la presentación de la segunda temporada. Foto de @iramme.
Esos fans se imaginan nuevas aventuras de los protagonistas de la serie, hacen dibujos realmente imaginativos y se implican mucho en todas las iniciativas transmedia puestas en marcha desde TVE. Y es muy habitual que, en los actos de presentación que ha habido de la segunda temporada, los fans tuvieran mucha presencia.
El secreto del éxito
¿Pero qué ha hecho que ‘El ministerio del tiempo’ conectara a ese nivel con un público al que muchas series quieren dirigirse, pero que no es tan sencillo de convencer? Tal vez que todos sus capítulos estén presididos por una sensación de aventura e imprevisibilidad sea una de las razones detrás de su éxito, pero no es la única. La serie quiere recuperar aquellos títulos de peripecias ligeros, pero con su poso detrás, que los Olivares veían cuando eran más jóvenes y que conoce también la generación que creció en los 80.

Toda ‘El ministerio del tiempo’ está llena de guiños, referencias y homenajes variados a la cultura pop y hasta a anteriores trabajos de algunos de sus responsables, como aquel reencuentro de Rodolfo «Fernando el Católico» Sancho con Michelle «Isabel la Católica» Jenner. Esos guiños forman parte de los toques de humor de la serie, muchoas basados en el contraste entre las experiencias de los personajes procedentes del pasado con las modernidades actuales, como la afición de Alonso de Entrerríos por las motos.
Pero esos personajes son, también, una parte muy importante del esqueleto de la serie. Javier Olivares ha contado en varias ocasiones que los tres protagonistas principales representan tres Españas distintas: Alonso es la España tradicional; Amelia, la moderna a la que siempre le ponen todo tipo de trabas, y Julián es la España actual, cínica y desencantada. Lo novedoso en ‘El ministerio del tiempo’ es que estas tres Españas no se pelean entre sí; se apoyan e intentan comprenderse y aprender unas de otras.
El trabajo de construcción de esos personajes, la interpretación de unos actores que son todos veteranos ya del cine y la televisión españoles, la originalidad con la que los guiones muestran diferentes episodios de la historia de nuestro país y el cuidado por el detalle con el que se reconstruyen las diferentes épocas se aúnan para creare esa experiencia especial que es el visionado de la serie.
¿Qué esperar de la segunda temporada?

‘El ministerio del tiempo‘ arranca esta noche en TVE su segunda temporada, y la expectación no puede estar más por las nubes. Después de la multitudinaria premiere celebrada en un cine de Madrid, entre sus espectadores hay una gran curiosidad por ver cómo continúan las aventuras de Alonso, Julián Amelia y el resto de funcionarios del Ministerio, sobre todo después de las revelaciones y los duros golpes emocionales que recibieron al final de la primera entrega.
Las consecuencias de aquello aún planean sobre la serie y sobre la institución, que va a atravesar una situación bastante delicada. En estos nuevos episodios, además, la patrulla va a tener que asumir la ausencia parcial de Julián, forzada en la serie por su incapacidad para superar la muerte de su esposa y, en la realidad, por el compromiso de Rodolfo Sancho con la serie ‘Mar de plástico‘, de Antena 3. Esta circunstancia obliga a Amelia no sólo a afrontar sus propios sentimientos por lo que sabe por su futuro, sino a asumir con mayor decisión su papel de líder del equipo.
Con ese bagaje emocional. los protagonistas se van a enfrentar a nuevas aventuras. La primera los lleva a conocer al Cid Campeador (cuya historia sufre un curioso giro), y más adelante se enfrentarán a la gripe española de 1918, verán de primera mano los sufrimientos de los «últimos de Filipinas», conocerán la afición por el espiritismo que había en los años 20, se cruzarán con Cervantes y hasta tendrán que perseguir a un peligroso asesino.
El leit motiv de la segunda temporada, según afirmó Javier Olivares en la presentación de esos nuevos episodios, es no repetirse y jugar con los géneros. Cada capítulo será distinto, con un tono que se acople al tipo de historia que se va a contar, y para ello se ha contado con guionistas invitados como Borja Cobeaga y Diego San José, responsables, entre otras, de ‘Ocho apellidos vascos‘.
La nueva temporada de ‘El ministerio del tiempo’ promete la misma diversión que la primera, pero el mundo del ministerio se vuelvo un poco más complejo, lo que está en juego para sus personajes es un poco más personal y el lado oscuro del trabajo en esa organizacioón va a quedar mucho más expuesto. Y estamos deseando verlo todo.
En Vive Philips TV / Concepción Cascajosa: «El Ministerio del tiempo encontró su público porque ese público la esta esperando».