la televisión es más que un electrodoméstico para nosotros, se ha convertido en una compañera de viaje sin la que es imposible entender el día a día de muchas personas. Tenemos canales en abierto, TDT, satélite, plataformas de video on demand, y muchos dispositivos a través de los cuales acceder al contenido que deseamos. Pero, hubo un tiempo en que todo eso no existía y la llegada de TVE a los hogares de los españoles supuso la entrada a un mundo nuevo.
Hoy se cumplen 59 años desde las primeras emisiones oficiales de nuestro canal público, un aterrizaje que cambiaría para siempre las costumbres sociales de nuestro país. Fue un 28 de octubre cuando la flamante televisión empezó a llegar a los hogares de los españoles. ¿Queréis saber un poco más de cómo se produjo ese interesante proceso?
Las primeras pruebas
Nos hemos de remontar a 1938 para hablar del primer contacto de nuestro país con un aparato parecido a lo que sería la futura televisión. Se llamaba fonovisión y servía para enviar imágenes y sonidos a distancia. Se trataba de una tecnología patentada por Telefunken que el Tercer Reich trajo a nuestro país para mostrársela a Franco, en un encuentro que se entendió como todo un evento (como siempre que hay un salto tecnológico para la sociedad) al que acudieron autoridades de ambos países.
Las demostraciones de lo que fue configurándose como «televisión» tal y como la conocemos ahora se fueron dando paulatinamente, pero tenemos que destacar un gran momento en todo este asunto. Estamos en 1948, cuando en la Feria Internacional de Muestras que se celebró en Barcelona, precisamente, la casa Philips enseñó qué era aquel aparato en el que se podían ver imágenes que tomaba una cámara situada a 30 metros del aparato emisor. En pantalla, Enriqueta Teixidó y Enrique Fernández, a los que podríamos considerar pues como los primeros locutores que «salieron» en televisión.
Otra impactante prueba, de ésas que pretendían dejar con la boca abierta a todo el público presente, fascinados por lo que el nuevo invento era capaz de demostrar, fue en agosto de ese mismo año, cuando desde el Círculo de Bellas Artes, la RCA (Radio Corporation of America) emitió una corrida de toros. Eso sí, el entusiasmo quedó en nada, pues la mala calidad de la señal provocó las protestas de los presentes .

Se notaba en el aire (y no sólo lo decimos por las ondas), TVE estaba a punto de nacer. Las emisiones en pruebas se sucedían sin parar ante el entusiasmo del país. Había actuaciones de artistas y músicos e incluso, en 1952, se retransmitió un partido de fútbol entre el Real Madrid y el Racing de Santander que fue locutado por la mítica voz de Matías Prats.
Y, por fin, TVE saluda al mundo
Todo parecía preparado, pero la polémica siempre parece rodear los eventos más destacados, controversia que también hubo con la fecha elegida para el nacimiento de las emisiones regulares de TVE, que Franco decidió adelantar al 28 de octubre por motivos políticos. Muchos pensaban que los medios técnicos no estaban preparados y que era necesario realizar más pruebas pero, a pesar de ello, a las 20:30 se dio paso a la programación regular de la cadena.
Se emitía desde una casa situada en el Paseo de la Habana de Madrid en lo que supuso una puesta en marcha un tanto mínima, pues apenas existían 600 televisores (era un producto con un precio elevado, 25.000 pesetas, para la mayoría de los consumidores) y los receptores que transmitían la señal eran más bien escasos, por lo que la primera emisión de TVE apenas llegó a un radio de 60 kilómetros, lo que convertía a esa primitiva televisión en prácticamente una cadena local, ya que solamente se podía ver en Madrid.
Por supuesto, la primera emisión correspondió a un discurso del ministro Gabriel Arias Salgado, cabeza visible del Ministerio de Información y Turismo, del que dependía TVE en aquellos primeros momentos. Las primeras palabras que los españoles pudieron oír de sus nuevos y flamantes electrodomésticos reflejaban fielmente el espíritu de la época: «Hoy, día 28 de octubre, domingo, día de Cristo Rey, a quien ha sido dado todo poder en los Cielos y en la Tierra, se inauguran los nuevos equipos y estudios de la Televisión Española». Este discurso tuvo que empezarse, ni más ni menos, que tres veces, por problemas con la cámara, el micro…
El primer director de TVE fue Jesús Suevos Fernández y también tuvo unas palabras para festejar el inicio de las emisiones en España. Según han contado después los propios trabajadores que asistieron a la legendaria primera emisión, ésta estuvo llena de problemas y fallos técnicos, los nervios y la emoción eran muchos. Lo irresistible del momento, claro está, consiguió que todos esos problemas fueran pasados por alto por parte de unos televidentes que, realmente, tampoco tenían muy claro qué iban a encontrarse.
Tras los discursos oficiales, llegó el turno de un acto religioso, que se materializó en honor de Santa Clara, quien sería la patrona de la televisión. La bendición de los estudios suponía pues el consiguiente paso, que corrió a cargo del capellán de Franco. También hubo bailes regionales a cargo de los Coros y Danzas de la Sección Femenina, actuaciones musicales, un concierto de piano y algunos documentales del NO-DO como aquel ‘Los blancos mercedarios’ que, por un fallo técnico, se emitió en francés.
En total, las emisiones de los primeros días cubrían tres horas diarias, en directo. Y, por supuesto, no podemos olvidar la presencia de la indispensable carta de ajuste, cuya existencia suponía un misterio para los noveles televidentes, pero que servía para sintonizar correctamente la señal y ajustar los tonos, brillos e incluso el volumen.
Por último, parece obligado nombrar a las primeras estrellas de la televisión, una fama que siempre ha acompañado a todos aquellos que han trabajado en la pequeña pantalla. Jesús Álvarez, Matías Prats y David Cubero fueron los primeros locutores de unos boletines de noticias que eran leídos en directo y se emitían sin imágenes de las noticias que acompañaran al texto. También Mariano Medina se convirtió en una figura destacada, pues él fue el primer hombre del tiempo y todo un gurú con «poder» sobre el destino de los españoles, que le escuchaban con gran atención para saber si al día siguiente haría bueno y podrían salir a pasear. ¿La plantilla de esa primera TVE? Apenas 40 trabajadores. Actualmente, muchos programas de televisión, por si solos, superan esta cifra.
A partir de ahí, la historia de TVE y de la televisión en nuestro país, no ha dejado de correr hacia adelante: en 1966 se inauguró la segunda cadena, entonces conocida como el UHF; en 1969, se comienza a emitir en color; en 1983, se aprobó la ley de los terceros canales; en 1990, llegaron los canales privados; en 1999, se puso en marcha la TDT… en un devenir que, con la revolución digital apenas nos parece que está dando sus primeros pasos y cuyo próximo movimiento ya estamos esperando con ganas.