Uno de los géneros televisivos favoritos de los telespectadores son las sitcom. Nos hacen pasar momentos hilarantes y desencajan nuestras mandíbulas a golpe de chiste. De entre todos los tipos de comedia que existen, la triunfadora es la familiar. Quizá porque todos tenemos una familia y es mucho más fácil sentirnos identificados con lo que les suceda a los personajes, aunque muchas veces sean completos disparates. A continuación os presentamos un repaso por las familias televisivas más divertidas de la ficción.
Los Tate y los Campbell
En 1977, el canal ABC revolucionaría para siempre la idea de familia televisiva con la comedia ‘Enredo‘, una parodia de las telenovelas norteamericanas en la que podía ocurrir cualquier cosa. Con tintes extremadamente surrealistas, esta mítica sitcom nos hablaba de dos familias diferentes: los Tate (los acomodados) y los Campbell (mucho más humildes). Las dos esposas de las familias eran hermanas y de ahí nacían sus peculiares y nunca aburridas relaciones.
Los Seaver
En ‘Los problemas crecen‘, los roles clásicos se intercambiaban para presentarnos a Jason, un psiquiatra que trabaja en casa y a Maggie, una reportera. Este punto de partida en el que la esposa salía del hogar para trabajar, estaba aderezado por la presencia de unos hijos que se complementaban. Estaba Carol, la buena estudiante, estaba Ben, el hijo pequeño y, por supuesto, estaba Mike, el carismático, rebelde e irresponsable al que dio vida Kirk Cameron.
Los Pritchett
La grandeza de ‘Modern Family‘ radica en la unión de tres familias que se vertebran alrededor del patriarca: Jay. Y después, a ver quién es capaz de escoger al más loco de todos ellos… Quizá sería Phil, el Peter Pan padre de tres hijos, quizá Cam, tan sensible y delicado como competitivo y dinámico. O quizá Gloria, esa explosiva colombiana interpretada por una Sofia Vergara que nos recuerda que la belleza no está reñida con la vis cómica.
Los Winslow
Es curioso que en esta sitcom , el protagonista no sea un miembro del núcleo familiar, sino su persistente vecino: Steve Urkel. Está claro que los Winslow prácticamente adoptaron a Steve, al que teníamos permanentemente metido en la casa, a pesar de que ni Laura, ni Carl ni Eddie parecieran soportarlo lo más mínimo. Con más de 200 episodios a sus espaldas, ‘Cosas de casa‘ es una serie antológica para cualquier espectador.
Los Simpson
Si hablamos de sitcom de calidad y hablamos de familias alocadas, no puede faltar una de las ficciones más importantes de los últimos tiempos. ‘Los Simpson‘ han acompañado tantas de nuestras veladas que prácticamente forman parte de nuestra cotidianidad. Una de las claves para que funcione tan bien es que, a pesar de lo disparatados que puedan ser sus planteamientos, la unión de la familia Simpson prevalece frente a lo demás.
Los Crane
En este artículo caben todos los modelos de familia posible. En ‘Frasier‘ no había un matrimonio con hijos, sino un padre bastante talludito con dos hijos hechos y derechos que se comportaban como criaturas. Su parodia al esnobismo ha hecho de esta comedia una de las más reconocidas de la historia. Las relaciones fraternas no volvieron a ser iguales después de conocer a Frasier y a Niles.
Los Banks
Nos encantan los artículos que nos permiten volver la vista sobre las grandes ficciones de las que hemos disfrutado. La historia de ‘El príncipe de Bel-Air‘, que encumbró al actor Will Smith, nos contaba una clásica trama de «pez fuera del agua«. Vamos, las aventuras de un chico de barrio que se mudaba con sus tíos a Bel-Air, una acomodada familia con la que contrastaba enormemente.
Los Malloy
Los años 90 nos trajeron comedias mucho más ácidas y negras de lo que estábamos acostumbrados a ver en televisión. Un buen ejemplo de ello es ‘Infelices para siempre‘ en la que la familia protagonista representaba cualquier cosa menos un núcleo modélico. Aquí tenemos una familia desestructurada con un padre que hablaba con un conejo de peluche (genial Mr. Floppy) y una madre celosa de su propia hija. Por cierto, el personaje de Nikki Cox fue, de hecho, el que más fama acabó cosechando.
Los Tanner
¿Cómo convertir a una familia normal en una jaula de grillos? Introduciendo un personaje que ponga sus vidas patas arriba. Pero, ¿quién: una suegra metomentodo, un cuñado listillo? Mejor, un extraterrestre pendenciero, que venga del planeta Melmac y que adore comer gatos. Así era ‘Alf‘, tan divertida como sorprendente. Alf se convertía en un hijo más para la familia, sólo que resultaba mucho más incontrolable que un ejército armado.
La familia de Malcolm
‘Malcolm in the Middle‘, estrenada en el año 2000 por el canal FOX, no era una serie nada convencional y el hecho de que sea tan difícil averiguar el apellido de la familia nos da una idea de cómo de desestructurado estaba ese núcleo. En un casa en la que los hijos libraban terribles batallas entre ellos, frente a un padre ocupado en mil disparates y una madre sargentona con la que era mejor no chocar, nadie estaba realmente cuerdo y nosotros que nos alegrábamos.
Los Bluth
Una de las comedias más aclamadas de los últimos años es ‘Arrested Development‘ que basa su éxito en una familia para la que el término «desestructurada» se queda pequeño. Estafadores y egoístas, sólo les une su pasión por el dinero. La trama se inicia cuando el patriarca, George Senior, es encarcelado por delitos fiscales. Ahí, ante la ruina del imperio, los demás miembros de esta tarada familia harán lo posible por prevalecer, aunque sea a costa de pisar a los demás.
Los Bundy
No es nada raro que esta serie, ‘Matrimonio con hijos‘, sea confundida con otra de la que hemos hablado con anterioridad: ‘Infelices para siempre’. Esto es así porque, de hecho, tuvieron el mismo creador: Ron Leavitt. Los Bundy formaban una familia disfuncional en la que los tópicos eran llevados al extremo: un padre que añoraba sus tiempos de estudiante, una madre que saciaba su frustración en las compras, una hija rubia y no muy lista y otro hijo que apenas podía manejarse con lo que las hormonas hacían con él.
Los Monster
Las familias de las series son entrañables y tiernas, sus miembros se apoyan y ayudan, se quieren… aunque sean unos monstruos en toda la extensión de la palabra. ‘La familia Monster‘ se podía ver en el contenedor infantil ‘La bola de cristal’ pero era una ficción con la que disfrutaba toda la familia. Su imaginación desbordada nos traía a un matrimonio formado por Frankenstein y una vampiresa, cuyo hijo era un niño lobo. El abuelo Drácula y una sobrina «normal» que encarnaba el modelo de doncella en apuros, completaban tan curioso grupo.
Los Sinclair
«¡Tú no mami!» Tengo que reconocer que una de mis series favoritas de todos los tiempos es ‘Dinosaurios‘, aquella ficción de los 90 que parodiaba los modelos clásicos de familia teniendo como protagonistas a unos dinosaurios que se comportaban como seres humanos. Las tramas eran las de cualquier sitcom, con las tribulaciones que los padres tienen por los hijos y los hijos por sus historias de instituto. Pero el universo animado en el que cada aspecto de nuestra sociedad había sido reinterpretado y pasado por el humor era una simple delicia.
Los Tanner (mismo apellido, distinta familia)
En la familia de ‘Padres forzosos’, no había madre, sino tres padres con tres personalidades muy distintas. Teníamos al padre biológico: Danny, un hombre responsable y serio; teníamos a Jesse, el rebelde atemporal; y teníamos a Joey, un niño en el cuerpo de un hombre. Estos tres se las apañaban para sacar adelante una casa en la que las tres jovencitas que habitaban sus muros, a pesar de ser extremadamente dulces y adorables, no se lo ponían nada fácil. Como sabéis, esta serie volverá en 2016 con trece nuevos capítulos que podremos ver en Netflix.
Los Conner
Para terminar, nos acercaremos a una de las comedias más populares de los 90: ‘Roseanne‘. Se la considera toda una pionera por plasmar las tramas en la manera en que lo hizo. Para empezar, se alejó de modelos de familia acomodada en los que el dinero nunca era una dificultad. Los Conner pertenecían a la clase obrera y tenían problemas para llegar a fin de mes. La naturalidad y frescura con la que se trataban los conflictos económicos y familiares (muy reconocibles para el gran público) la convirtió en la favorita de muchos.
