Ya sea por falta de ideas, por dejadez o por apostar por un -a priori- caballo ganador, 2015 está siendo el año de los revivals para las cadenas americanas. Algunos, de series míticas, han generado ya sólo con el anuncio de su regreso enormes expectativas por parte de sus fans. El caso más flagrante es el de Showtime y la secuela de ‘Twin Peaks’, 25 años después de su final y que prepara para 2016. Máxime teniendo en cuenta que después de la gran noticia llegó la gran decepción: la salida de David Lynch del proyecto, que, de momento, sigue adelante.
Otros regresos aún se están gestando o se han quedado en un in works indefinido como el posible spin-off de ‘Matrimonio con hijos’ de Sony y FOX anunciado en 2014. Y otros ya se han confirmado: es el caso de la vuelta de todo un clásico, ‘Padres Forzosos’ (1987-95), de la mano de Netflix en 2016. ‘Fuller House’ se centrará en la segunda y la tercera generación de Tanners, con Candance Cameron (DJ) como madre viuda de dos niños y embarazada -se han pasado-, Jodie Sweetin (Stephanie) que se intenta dedicar a la música -como Jesse- y Andrea Barber (Kimmy), madre de una niña. Lo mismo, pero al revés: de padres forzosos a madres forzosas. De una casa repleta (full) a una aún más repleta (fuller). En su sencillez está su grandeza. Y eso que esta idea lleva años gestándose en la imaginación de John Stamos (Tío Jesse), productor y (ocasionalmente) también parte del reparto de esta versión 2.0.
Mirando al pasado en pleno futuro

Este fenómeno se está dando en plena “era dorada de la televisión”, cuando se supone que habíamos superado la época de las sitcoms al uso y de las ideas pregestadas, y avanzábamos hacia una nueva cultura seriéfila; “el nuevo cine”, dicen. Una olla que bulle de nuevas ideas y donde las reglas del juego han cambiado, tanto en la fase de producción como en la distribución y por tanto consumo, con la entrada en escena de Amazon o Netflix. Sin embargo, tanto los nuevos productores como las cadenas consagradas se empeñan en recuperar historias que, por una razón u otra y en un determinado contexto, triunfaron. Esto es: tuvieron su momento y no sabemos si podrán volver a vivir otro igual.
Aunque no es la primera vez que la ficción americana tira de viejas glorias. Algunas series han vivido incluso varias rentrées en la televisión desde los años 70, después de reinventarse en todos los formatos. Es el caso de ‘La extraña pareja’, que CBS ha recuperado este año (y con ella a Matthew Perry). Todo empezó con una obra de teatro, que se adaptó al cine para terminar finalmente en televisión: primero en ABC (1970-75) y, casi diez años después, en CBS (1982-83) como ‘The New Odd Couple’. ¿Y qué decir de la franquicia ‘Scooby-Doo’? Lleva desde 1969 autorenombrándose, remasterizándose y, ahora, digitalizándose.
Y ya hace algunos años que vimos volver de entre los muertos a otros hits imprescindibles de los 90: ‘Melrose Place’ (1992) y ‘90210 Beverly Hills’ (para nosotros, telecinqueros, ‘Sensación de Vivir’, 1990) han tenido su versión moderna casi 20 años después, adaptadas a la nueva hornada de adolescentes, las nuevas tecnologías y las it-tendencias. Que es lo que hicieron en su momento, enseñándonos los primeros «móviles» o cómo combinar con elegancia americana con zapatillas o tacones.
Sorprende también esta tendencia de volver al pasado teniendo en cuenta algunos precedentes fallidos a la hora de resurgir éxitos de épocas lejanas. Algunas no llegaron ni a serie y se quedaron en sueño: le pasó al ambicioso remake de ‘La Familia Monster’ (‘Mockingbird Lane’) que planeaba NBC hace un par de años. Una suerte que debería haber corrido en su momento aquella aberración en color, ‘Los Monster de hoy”.
Y quizás haya sido mejor que ‘Se ha escrito un crimen’ siga perteneciendo para siempre a Angela Lansbury y no la asociemos hoy al rostro de Olivia Spencer, como pretendía también NBC. Pese a no haber dado aún con la fórmula para resucitar clásicos, la cadena del pavo sigue erre que erre y ha anunciado hace poco una secuela de ‘Coach’, una sitcom que triunfó en los años 90 (1989-97) en ABC. Aunque se ha aprobado sobre el papel, sin piloto ni guión. Eso prueba la devoción que profesan en USA a sus viejos éxitos.
En nuestro país también ha habido casos de intentos de ofrecer nuevas perspectivas de algo que ya está inventado. Pero importar y adaptar una ficción extranjera a nuestra idiosincrasia es harina de otro costal. Y aunque en los últimos años hemos asistido a versiones casi imposibles en otros países (como ’24’ made in India), lo imposible no es lo nuestro. ‘Las chicas de oro’, ‘Cheers’ o ‘Matrimonio con hijos’ son los botones que sirven de muestra.
‘Twin Peaks’
El 8 de abril de 1990 ABC estrenaba serie y enigma: ¿Quién mató a Laura Palmer? Esta frase se convertiría en parte de la cultura popular de la década y la serie que hizo famosa, en uno de esos fenómenos televisivos que entran en la categoría del culto. Que Davd Lynch es intenso, denso y difícil lo sabemos viendo cualquiera de sus películas. El mismo imaginario y la misma forma de entender la narración audiovisual la aplicó a su trabajo en televisión. Pese a que sólo dirigió alguno de sus capítulos, la serie destilaba Lynch por todos sus poros. Y eso dejó huella en la historia y en sus fans.
Cuando Showtime anunció que las palabras de Laura Palmer en el capítulo final (“I will see you again in 25 years”) eran en realidad premonitorias y que recuperaría la serie en forma de secuela en 2016, todo pareció encajar. También que contaran con el Agente Cooper (Kyle MacLachlan) y por supuesto con Lynch para escribir todos los capítulos (y dirigir el proyecto) junto al co-creador de la serie original, Mark Frost.
Sin embargo, esta idea tan redonda empieza a desinflarse con el anuncio del abandono por parte de David Lynch, al parecer, por desaveniencias económicas en cuanto al coste de producción que Showtime está dispuesto a asumir y lo que el director considera necesario para adaptar ‘Twin Peaks’ a nuestras exigencias, tanto como fans de la serie como espectadores de una nueva hornada de ficción al más alto nivel. Eso sí, los guiones están a salvo, por lo que esta secuela tendrá, al menos, la impronta de sus creadores. Y después de ver la movilización en las redes sociales del elenco original con su iniciativa #SaveTwinPeaks, aún es factible que acabemos viendo a Lynch (re)tomando todo el control.
‘Expediente X’
Antes de ‘Fringe’ existió ‘Expediente X’. Y puede que para muchos no sea lo mismo, pero no pude evitar tener la sensación de que aquello ya lo había vivido cuando empecé a ver ‘Fringe’; y sin embargo me faltaba algo. Me faltaban Mulder y Scully y por suerte para los fans, FOX nos los trae de vuelta, trece años después de terminar -más mal que bien- la serie que cuestionaba la verdad y planteaba otras realidades en las que creer (I Want To Believe).
Actividad Paranormal
El Gobierno niega todo conocimiento
La verdad está ahí fuera
Aún sin fecha de estreno anunciada, sólo sabemos que contará con el equipo principal: su creador, Chris Carter y sus protagonistas, David Duchovny, Gillian Anderson, Mitch Pileggi (Skinner) y, por supuesto el fumador (William B. Davis). La presencia del confidente (inspirado claramente en Garganta Profunda) fue fundamental para Mulder , que pasó años intentando resolver su propio enigma: la desaparición (¿abdución?) de su hermana y la conspiración del Gobierno -como fue descubriendo- que se escondía tras aquel hecho. Y todo ello mientras lidiaba con criaturas dignas de un freak show, fenómenos inexplicables -que continuaban siéndolo al final del capítulo-, posibles abducidos y toda clase de casos clasificados de alto secreto. Parece que los seis episodios de la nueva ‘Expediente X’ darán a Mulder la posibilidad de encontrar por fin sus respuestas.

