¡Ah, el verano! La época ideal para cualquier cosa que no sea ver la tele. Sí, en estos meses se suele dejar de lado para disfrutar del buen tiempo y estar a remojo, en el mar o en la piscina; para hacer el turista o asistir a festivales. En verano el espectador vive ajeno a la pequeña pantalla, a la actualidad y a cualquier cosa que no suene a vacaciones.
Y no es de extrañar, teniendo en cuenta la transformación que sufren las parrillas en este período estival. Si en invierno es la que llama a tirar de sofá y mantita -ella, o su versión a la carta en Internet- el calor no invita a quedarse en casa encerrado; tampoco las cosas que pasan en la tele en verano.
Los ciclistas sustituyen a los leones
© ASO/B.Bade-G.Demouveaux-P.Perreve-X.Bourgois
Si los documentales de La 2 patrocinan la siesta en invierno, en verano es el Tour de Francia el que aporta ese «ruido» de fondo que el siestero necesita para conciliar el sueño. Porque si no se vive como fan del ciclismo, una etapa de la competición es como una nana que te adormece poco a poco. La visión del pelotón circulando y el paisaje cambiante produce la misma dormidera que un largo viaje en coche.
Como la voz en off de los documentales. Y es que con el calor la siesta pasa a ser casi obligatoria. El reposo del guerrero, tras una dura jornada de playa. Aunque por supuesto ‘Saber y Ganar’ permanece en antena, para todo aquel que no guste de siestear y sí de aprender. O para aquellos a los que la radiofónica voz de Juanjo Cardenal les produzca somnolencia.
Los niños toman el poder (del mando)
Vacaciones de verano significa niños sin cole. Para un niño pequeño que no tenga nada que hacer un día entero es el equivalente a una semana de adulto. Y aunque tengan playa y/o piscina, les sobran horas. Horas que, principalmente por la mañana, aprovechan para ver la tele.
Porque la programación matinal (e incluso algunos días el prime-time) de verano se convierte en un recital de animación. Las cadenas redoblan sus contenidos infantiles, conscientes de que tienen mucho más público y que tres meses de vacaciones se hacen largas para cualquiera. En Mediaset, por ejemplo, han querido aprovehcar el tirón de Inside Out y programando todo un ciclo de títulos de Pixar y Disney con Un verano del revés. En NEOX, el espacio NEOX Kidz se alarga hasta bien entrada la mañana.
Estrenos minoritarios
¡Ojo! Hablamos de la televisión en España, en la que los hits se suelen reservan para el inicio del curso seriéfilo, cuando los espectadores vuelven a sus «puestos», y el verano se aprovecha para emitir esos títulos que no hacen tanto ruido como los de otoño o que en USA demostraron no tener tantos fans. Lo curioso es que a veces el experimento sale bien y tienen más audiencia aquí que allí (véase, ‘Resurrection’ en Telecinco o ‘La cúpula’ en Antena 3).
También es tiempo de dar salida a lo que quedó en la nevera (¿Casualidad que después de tres años sea en pleno verano cuando Atresmedia decide por fin estrenar ‘Retorno a Lílifor’?) o de probar nuevos programas de los que no se espera gran cosa (como ‘¡Vaya Fauna!’ en Telecinco). Al menos las series minoritarias son una buena alternativa las reposiciones y los realities low cost. En USA la tendencia está cambiando. Verano ya es igual a estrenos tan esperados como los de octubre. Por ejemplo, el 23 de agosto comienza en AMC la nueva serie inspirada en el universo zombie de Robert Kirkman, ‘Fear The Walking Dead’. Y hemos asistido al regreso de series de peso en HBO como ‘True Detective’, que arrancó el 21 de junio.
Grandes ausencias
Los habituales de la programación nocturna que nos acompañan durante todo el año (ya sea en access-time, prime-time o late-night) desaparecen de antena en verano. Programas como ‘Salvados’, ‘En el aire’, ‘El Hormiguero’ o ‘El Intermedio’ finalizan su temporada con la llegada del estío, dejando un hueco que las cadenas suelen llenar, como comentábamos, como pueden. Siempre teniendo en cuenta que los presentadores no son los únicos que se van de vacaciones.
Aunque siempre podemos volver a verlos gracias a ese gran invento llamado televisión a la carta. Aquí, por ejemplo, se pueden ver todas las temporadas del programa de Jordi Évole. Y aquí, los mejores momentos de este año en el programa de Buenafuente.
Aunque acabe la liga, el fútbol no para
Ayer mismo, sin ir más lejos, se disputó la 50ª edición del Trofeo Joan Gamper (este año,entre el FC Barcelona y el As de Roma) en el Nou Camp, un clásico de la pre-temporada futbolística que retransmitió Antena 3. Es uno de tantos Torneos de Verano (como el Ramón de Carranza en Cádiz, el Antonio Puerta en Sevilla -desde 2008- o el Teresa Herrera en Coruña) que los clubes aprovechan para intentar llenar aún más sus estanterías de trofeos, promocionarse, exhibirse y testear su juego o a sus nuevos fichajes.
Con esto y con las amistosos de la pre-temporada, da la impresión de que el fútbol nunca se acaba en televisión, pese a que la liga termina en mayo. Un placer para los futboleros, casi un castigo para aquellos a los que el deporte rey más bien les cansa y entienden que entre liga oficial y competiciones europeas varias, amén de los 20 minutos que le dedican los telediarios cada día, el fútbol ya ocupa demasiadas horas de parrilla televisiva.
A la rica reposición
Es de cajón. A menos audiencia, menos inversión publicitaria, ergo menos beneficios. Así que, ¿qué puede haber más rentable que sacar una vieja serie del armario? Aún así, hay reposiciones que parecen dar buen resultado. Tanto es así que en La 2 han decidido darle vacaciones a la de ‘Cuéntame’ que iniciaron en noviembre (desde el primer capítulo) y sustituirla por otra mítica del ente, ‘El hombre y la Tierra’.
Pero para reposiciones que son ya una institución, la de ‘Verano Azul’. El año pasado volvió a ser 1981 y volvimos a veranear en Nerja. Lo más curioso del tema es que se estrenó en pleno octubre, pero después, haciendo honor a su nombre, se convirtió en un clásico del verano. Ostenta el honor de ser la serie del ente con más reposiciones en su haber.
Cada cuatro años, Juegos Olímpicos
Todo un espectáculo televisivo, capaz de convocar a una audiencia acalorada alrededor del televisor sólo por el placer de disfrutar de competiciones tan vistosas como las de la natación sincronizada, en la que, además, España suele acabar como medallista. Después de Londres 2012, la siguiente cita será en el verano de 2016, en Río de Janeiro (Brasil), del 5 al 16 de agosto. Competiciones aparte, las ceremonias de apertura y cierre que vemos a través de TVE redoblan en cada edición sus esfuerzos, sus recursos y su imaginación para asombrar a una audiencia mundial de cifras millonarias.
Por cierto, que a partir de 2018 y, de momento, hasta las olimpiadas de 2024, Europa asistirá a estas celebraciones a través del grupo Discovery Communications y su canal temático deportivo, Eurosport, que emitirá en abierto para 50 países y en 20 idiomas.
Los telediarios se llenan de tópicos
De la misma forma que los periódicos notan el cese de la actividad política y vienen mucho más ligeros de páginas, los telediarios aprovechan las clásicas piezas de verano para rellenar los minutos que la ausencia de los políticos deja libres en televisión. Son esas recomendaciones de salud, ante las olas de calor. O los consejos de seguridad en la carretera, con motivo del inicio de los desplazamientos masivos en las operaciones de salida y retorno. O de cómo proteger de los ladrones las casas que dejamos vacías en verano.
Como en cualquier otro período del año, por otra parte. Son clásicos del telediario y varían según la estación y/o época: la subida de los langostinos en Navidad o las inocentes piezas hablando de Sus Majestades de Oriente. O la clásica encuesta de Durex -con sus clásicas imágenes de archivo, también- por San Valentin.
Lo que pasaba antes: programas piscineros y galas de verano
¿Recordáis esas galas «refrescantes de verano»? ¿Y los programas con piscina tipo ‘Uno para todas’? Ahora los máximos esfuerzos que hacen los canales porque parezca verano es cambiar las cortinillas y, como mucho, el nombre del programa (‘El programa de AR’ pasa a ser ‘El programa de verano estos meses’). O aquel año que Arguiñano se trasladó a la playa de Zarautz a cocinar. En algunos casos, como la mítica gala ‘Murcia, qué hermosa eres’ la crisis ha sido la responsable de su desaparición, después de doce años.
En cualquier caso, sin crisis o con ella, lo cierto es que después de la experiencia del intento de regreso de ‘Noche de fiesta’/’La Alfombra Roja’ ya ha quedado claro que la audiencia no sigue respaldando este tipo de formato. Sin embargo, sí echa de menos algunos de los programas piscineros más míticos, como Juegos sin Fronteras, cuyo regreso se reclamó incluso en 2007 con una petición ciudadana.
El fundido a negro
Precisamente ante la sospecha de que una de estas cosas (o todas) va a pasar, hay quien decide directamente pasar de la televisión y abandonarla hasta septiembre. Entonces volverá a buscar consuelo en su compañía, para superar la depresión post-vacacional con la ilusión de una nueva serie, un esperado regreso o cualquier cosa que de alguna forma alivie ese pesar.
Sí, lo único bueno de que el verano se acabe es volver a ver a nuestros amigos (de la tele).





