A la hora de elegir un televisor, la resolución es uno de los factores fundamentales. Todos queremos que la calidad de imagen sea la mejor que podemos permitirnos, pero a veces nos podemos confundir un poco con las siglas que identifican esta característica. En lo que respecta a las denominaciones que podemos encontrarnos, tendremos que elegir entre dos que parecen sinónimas, pero no lo son. Nos referimos a 4K o UHD, pero ¿qué resolución es más adecuada para ver los contenidos en el televisor?
La resolución de un televisor se mide por el número de píxeles que ocupa en horizontal, y también en vertical. Por ejemplo, una televisión Full HD o 1080p tiene 1.920 píxeles de extensión horizontal, por 1.080 en vertical. Esta resolución de ancho por alto también nos ofrece una relación de aspecto o ratio, ya sea 4:3, que era la más utilizada de la televisión analógica y de tubo, o 16:9 que es la más extendida actualmente en los televisores panorámicos.
¿Qué es el 4K?

El 4K se define como el estándar comercial del organismo Digital Cinema Initiative, y se conoce popularmente como DCI 4K. En este formato hay parámetros importantes, el primero de los cuales es la resolución, que es de 4.096 × 2.160 píxeles, que además da como resultado una relación de aspecto de 1.9:1.
Pero el 4K no es sólo resolución, también implica una transmisión en 4K, que se comprime usando JPEG2000 y puede tener una tasa de bits de transmisión de hasta 250Mbps. Además, emplea a 12 bits 4 : 4 : 4 de profundidad de color. Por lo tanto, se trata de una resolución pensada para el mundo del cine, no para el televisor en el hogar. Como podemos observar cuando acudimos a las salas de cine, las dimensiones y el ratio de aspecto de las pantallas de las salas no son iguales que en nuestro televisor.
¿Qué significa UHD?

Por lo que respecta al UHD, tiene una resolución de 3.840 × 2.160 y una relación de aspecto de 1.78:1, lo que significa que un panel que fuera realmente 4K tendría 256 píxeles más de anchura. Si proyectamos una imagen 4K en un televisor con resolución UHD, tendríamos unas bandas negras en los laterales; o si mantenemos la relación de aspecto intacta, aparecerían dichas bandas en la zona superior e inferior de la pantalla.
Esto es debido a la relación de aspecto 1.78:1 de la resolución UHD. El mundo de la televisión no tiene exactamente las mismas necesidades que una sala de cine, no tenemos la misma distancia de visualización desde el sofá o la butaca a la pantalla. La relación más común es de 16:9, equivalente a la anteriormente comentada. Por eso, el UHD es la resolución más extendida en los televisores con calidad Ultra High Definition.
¿Qué es mejor para el televisor?

Los contenidos que se ofrecen en el televisor vienen con calidad UHD, por lo que buscar una resolución 4K va a suponer que tendremos las bandas negras en los laterales. Por lo tanto, lo ideal es buscar un televisor UHD dentro de las gamas disponibles en el mercado para ver nuestras series favoritas.
Dentro de los contenidos que se ofrecen en streaming, la calidad con la que se distribuyen en UHD, como ocurre con Wuaki TV y otros programadores que ya comienzan sus emisiones en este formato. Por este motivo no hay que fijarse tanto en la calidad del cine de 4K, sino más bien en la que se ofrecen los contenidos destinados al consumidor doméstico.
Por lo que respecta a los reproductores que podemos adquirir, tenemos resolución UHD 3840 x 2160, con ambas relaciones de aspecto, tanto 16.9 como 21:9, más propia del cine a la que estos reproductores están destinados en muchos casos para montarnos el cine en casa. En todo caso, el estándar que se ha impuesto es el UHD para el consumidor doméstico, haciendo que los televisores con esta resolución sean los ideales para el nuevo estándar de calidad aceptado por toda la industria del entretenimiento, es decir, tanto por fabricantes, como por distribuidores de contenidos.
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