El mundo se va acabar. Las series de televisión parecen convencidas de ello, y lo único que queda es especular con la manera en la que la civilización pasará a mejor vida. ¿Un virus letal? ¿Una plaga zombie? ¿Un holocausto nuclear? ¿Una invasión extraterrestre? Hay una serie apocalíptica para todos los gustos, y en los últimos años parecen haber proliferado como setas.
La más popular, desde luego, es ‘The Walking Dead‘, que desde su estreno, en 2010, ha contribuido a poner de moda otra vez no sólo a los zombies, sino el apocalipsis, el fin del mundo tal y como lo conocemos. De los muertos que caminan de esa serie al virus mortal que amenaza con acabar con la humanidad en ‘The last ship‘ hay un nutrido ramillete de series apocalípticas.
La epidemia zombie
Es la moda de los últimos cinco años: los muertos que no están en realidad muertos, que caminan a plena luz del día y cuyo único objetivo es devorar a los vivos. ‘The Walking Dead’, que acaba de estrenar su sexta temporada en Estados Unidos y en FOX España, es en gran parte la culpable de que los muertos vivientes que George A. Romero convirtió en monstruos icónicos del cine estén por todas partes.
Los zombies presentan, además, un apocalipsis contra el que no se puede hacer nada. No se puede luchar contra la muerte, y ésa sí que es para toda la eternidad. ‘The Walking Dead’ se mueve en un mundo en el que sólo se sobrevive, no se vive, y que obliga a los humanos a adoptar medidas y comportamientos extremos para garantizar que verán un nuevo amanecer.
‘The Walking Dead’ ya nos enseña el nuevo mundo en un momento en el que los zombies son los verdaderos señores de la Tierra, en el que los supervivientes han abandonado las ciudades y se buscan la vida en la carretera. Sin embargo, ‘Fear the Walking Dead‘, su precuela, precisamente arranca en los primeros momentos de la plaga, cuando la población ignora felizmente esos primeros casos de «zombificación» que las autoridades ocultan, y ante los que no saben cómo actuar.
Sus personajes tienen que empezar a volverse como Rick Grimes para poder sobrevivir al apocalipsis que se acerca, aunque al principio piensen que los militares restablecerán el orden y que será algo pasajero. Pero no todo en el género zombie es tan serio. También hay hueco para la sátira salvaje de ‘Dead Set‘ y hasta para zombies que pueden convivir entre los humanos como Liv Moore, la protagonista de ‘iZombie‘.
Y luego está ‘Rabia‘, la serie de Cuatro que muestra cómo algunas personas, de repente, desarrollan la rabia, y el gobierno intenta contenerlos en unos misteriosos centros. En un principio, no parece que esos rabiosos vayan a traer el fin del mundo, pero nunca se sabe.
El virus letal
La rápida e imparable expansión de un virus letal es otra de las excusas favoritas de las series para presentar el apocalipsis. Hasta se cambian argumentos para poder incluir uno. ‘The last ship‘, por ejemplo, está basada en un libro de William Brinkley en el que el barco del título es el único superviviente de una breve pero muy eficaz guerra nuclear entre Estados Unidos y la ex URSS en los 80. En su paso a televisión, el causante del genocidio de la humanidad es un virus del que se libran los tripulantes del barco porque están en alta mar cuando empieza el brote.
El USS Nathan James se pasa sus dos temporadas emitidas hasta ahora intentanto averiguar qué ha pasado, buscando una cura para el virus y sorteando las diferentes amenazas que van surgiendo, y que no están relacionadas con ningún patógeno mortal. Ellos están en pleno derrumbe de la civilización, que hace tiempo que ha ocurrido cuando arranca ‘12 monos‘.
Esta serie de Syfy es una adaptación de la película del mismo título de Terry Gilliam, y muestra a un viajero temporal que se traslada al pasado para intentar detener las acciones del Ejército de los Doce Monos, acciones que liberan un virus mortal y acaban con la humanidad. El problema es que no sabe exactamente en qué momento en el tiempo conseguirá tener éxito.
Siempre que se opta por destruir a la humanidad a través de un virus, los guionistas se van hacia enfermedades exóticas o creadas por genios del mal, pero la serie ‘Survivors‘, de BBC, se decantó por algo más cotidiano: la gripe. Con el precedente de la gripe española de 1918, la histeria colectiva generada por la gripe aviar y una miniserie de los 70 como base, la serie nos lleva a un mundo en el que una parte importante de la población muere por culpa de una cepa especialmente virulenta de esa enfermedad, y los supervivientes intentan determinar si reconstruir algo parecido a la civilización. Hay, además, una subtrama que involucra a varios científicos que estudian el virus.
De todos modos, si antes hemos incluido en la misma frase «barco» y «fin del mundo», seguro que algunos habéis pensado directamente en ‘El barco‘, aquella serie de Antena 3 sobre un barco escuela que, de repente, parece ser el único superviviente de un evento catastrófico. Aunque la parte apocalíptica no era lo más importante de la serie.
De invasiones y guerras
Ya hemos visto que el mundo puede acabarse por un apocalipsis zombie, por un virus mortal o, directamente, por una guerra a una escala jamás imaginada. Y esa guerra puede estar relacionada con una invasión alienígena. ¿Es que ‘V‘ no nos ha enseñado nada?
Este mismo año, por ejemplo, terminaba ‘Falling skies‘, que mostraba la guerra de la resistencia humana contra unos extraterrestres que pretenden exterminarla. También existe la opción de que la serie empiece años después de que dicha guerra haya terminado, con una Tierra muy cambiada por la acción de los alienígenas, y donde éstos y los humanos intentan convivir más o menos en paz, que es lo que hace ‘Defiance‘.
En ese futuro post-apocalíptico se ambienta también ‘Los 100‘. En su caso, la Tierra sufrió un holocausto nuclear que forzó a buena parte de sus habitantes a refugiarse en estaciones espaciales. Casi un siglo después, y con los sistemas de soporte vital de las estaciones a punto de fallar para siempre, se decide enviar a la superficie a cien delincuentes juveniles para que comprueben si el planeta es habitable.
La serie, que sobre el papel parece un culebrón juvenil post-apocalíptico, se destapa como mucho más, y como un título que puede ser tan brutal como ‘Battlestar Galactica‘, en la que sus protagonistas escapan por poco de un genocidio orquestado por los cylones, robots creados originalmente por los humanos.
Estos futuros apocalípticos comparten casi todos los mismos rasgos característicos. La humanidad vuelve a sus instintos más básicos ante la caída de la civilización, y la tecnología vuelve a ser analógica. ‘Revolution‘, por ejemplo, llevaba esos rasgos hasta el extremo al forzar el fin del mundo eliminando la electricidad.
Pero también hay series que han seguido apostando por los clásicos, por una guerra a escala mundial entre dos superpotencias que evoluciona con rapidez hacia el lanzamiento de armas nucleares. Los protagonistas de ‘Jericho‘ ven el hongo de la explosión de una de estas bombas a lo lejos, pero no saben qué ha pasado exactamente. Las comunicaciones fallan y se quedan aislados del resto del mundo.
Los otros fines del mundo
Hay series que muestran historias apocalípticas de otra manera. Pueden irse hacia la comedia de ‘El último hombre en la Tierra’, siguiendo a un hombre que parece ser el único superviviente de un apocalipsis sin determinar, y que se dedica a matar al tiempo bañándose en vodka, por ejemplo.
O se puede mostrar una guerra entre ángeles y los humanos, directamente, como hace ‘Dominion‘. O tener como protagonistas a la gente que se queda en la Tierra después de que el 2% de la población mundial desaparezca repentina y misteriosamente. ‘The Leftovers‘ apuesta por el drama de personajes, pero éstos están muy marcados por ese hecho. Para ellos, el mundo se ha acabado sin que haya caído ninguna bomba o la Tierra hay sido invadida por los zombies.

