Los hemos visto en el instituto, llevando carpetas de adolescente y mochilas y utilizando expresiones «juveniles» para intentar ser creíbles interpretando a personajes a los que, en algunos casos, superan escandalosamente en edad. Es un fenómeno habitual en las series «escolares» de EEUU y en el cine, en películas como Grease, con un reparto más en edad de ser padre que de estudiar. Pero también podemos ver viejóvenes en historias que no tienen nada que ver con el mundo High School, como ‘Juego de Tronos’ (un caso aparte).
Las tramas tampoco ayudan. Mientras lidian con los exámenes finales se enfrentan a historias demasiado intensas… o muy poco convincentes para un grupo de chavales que rondan los 16. Los institutos de ficción, aunque recogen algunas de sus costumbres (como en ‘Awkward’) acaban siendo el escenario de historias inverosímiles.
También pasa en nuestro país ¿recordáis a los actores de ‘Al Salir de Clase’? No sólo había actores viejóvenes -algunos más evidentes que otros- sino que sus vidas eran de todo menos lo normal en un grupo de jóvenes de 15 ó 16 años, la edad de empezar ese confuso período en la vida de todo joven que tiene lugar entre las paredes del edificio, pero también en las panaderías, recres y lugares de ocio de los aledaños.
‘Juego de Tronos’: si fuera por los libros…
En Canción de Hielo y Fuego, Daenerys Targaryen sólo tiene 13 años cuando es ofrecida a Drogo por su hermano, a cambio de un ejército. Sin embargo, en la serie eso -y muchas otras cosas- roza ciertos límites, por lo que su personaje pasa a tener 16 para cumplir con la moralidad estricta de ciertas televisiones (pese a que luego se permiten «cosas» como la del pasado domingo en Danza de Dragones con la pequeña princesa Shireen).
En cualquier caso, Emilia Clarke, que no es engañe este rostro angelical, tiene unos cuantos más años que su personaje. Cuando empezó a rodar, tenía ya 23 años y debía interpretar a esa niña asustada y virgen que acabará convirtiéndose en aspirante al trono de hierro, madre de dragones, la que no arde, etc.
Lo mismo les pasa a Jon Snow (14 años en los libros) o Robb Stark (15). Pese a estar ambientada en algo parecido a la Edad Media y las diferencias que suponía tener 30 años ahora y entonces, trasladado a imágenes resultaría extraño ver a un niño de 14 años empuñando una espada. Kit Harrington tenía 23 años cuando se presentó al cásting de su personaje, de 16; la misma edad que su medio hermano Robb (Richard Madden, de 23). Aún con el intento de ajustar las edades en la serie, sigue resultando difícil de creer viendo esas barbas. ¿O es que en la Edad Media también les crecía antes la barba?
‘The Walking Dead’: sobrevivir es madurar
La serie de zombis por antonomasia (que en España emite FOX) ya ha sacrificado a algunos de sus niños, aunque no se atrevió a hacerlo con Judith, ese bebé que nunca crece (¿se convertirá en niña viejoven?). Pero (spoiler de la quinta temporada) Beth, pese a lo que nos quisieran vender con su aspecto juvenil, no ha sido una de las más jóvenes del reparto en caer. Sí, en la serie tenía sólo 16 años cuando empezó y era la hermana pequeña de Maggie. Sin embargo, en el momento de morir trágicamente a tan «tierna edad» -apenas 18 ó 19- la actriz metida en su piel ya podría tener su propia familia con sus 28 años.
Quizás por eso le queda tan bien su papel de canguro de Judith. Emily Kinney es otra Emilia que, como la Clarke, parece haber firmado un pacto con el diablo. Unos vaqueros, una coleta para darle aspecto más inocente y nadie se da cuenta de que hay una diferencia de 10 años entre ella y su alter ego superviviente, Beth. En este caso, tenían libertad para que pareciera lo que quisieran, ya que su personaje fue una creación del showrunner durante la segunda temporada (la de la Granja) Glenn Mazzara, y no había referencias en los cómics de Robert Kirkman a las que ser (in)fieles.
Tan infieles como lo han sido en la adaptación a serie con el personaje de Maggie (interpretado por Lauren Cohan) que han suavizado mucho respecto al que ideó Kirkman. En su primera aparición en los cómics (en el número 10) tiene 19 años y una actitud muy distinta. Pero teniendo en cuenta que la actriz ya tenía 28 cuando empezó la serie, se vieron obligados a darle a la Maggie de carne y hueso unos años más. Cuando conoce a Glenn en la granja de su padre, tiene 22 años, una diferencia más acorde con su físico.
Las ‘Pretty Little Liars’ también mienten sobre su edad
Bianca Lawson es un caso de viejoven de manual. Ya hizo de adolescente hace más de diez años en ‘Dawson crece’ y, sorprendentemente, por mucho tiempo que pase (por lo visto no pasa por ella) le siguen ofreciendo el mismo papel. Eternamente joven, como demuestra en la serie de ABC Family haciendo de Maya, de 18 primaveras cuando en realidad había cumplido ya los 34. Cierto, nadie lo diría. Aunque tampoco nadie se atrevería a echarle 18.
No es la única del reparto que se hace pasar por joven mientras en maquillaje se esfuerzan en tapar las patas de gallo. En algunas actrices ya no hay forma de disimular y Troian Bellisario a malas penas oculta sus 28 años, 10 más que Spencer, su personaje en la serie y que su novio de ficción, Keegan Allen (Toby). Ya véis, tampoco los chicos se salvan: Brant Daugherty interpretó en más de 20 capítulos a Noel, un estudiante de instituto, a pesar de sus 26 años.
¿Cuánto hace que salieron de clase los de ‘ASDC’?
A juzgar por el aspecto de los actores de esta escuela de interpretación que fue la serie de Boca a Boca Producciones para Telecinco (hasta la mismísima Elsa Pataky salió de allí), tenían que haber dejado atrás el 7 Robles hace mucho tiempo. Y no sólo es que los actores eran bastante más mayores que sus personajes: es que estos no parecían avanzar, atrapados en un bachillerato eterno. ¿Cuánto dura el Instituto en televisión? De hecho, alguno de sus protagonistas, como Alejo Sauras, repitó los cuatro años volviendo al mismo papel (estudiante de bachiller) en ‘Los Serrano’. Y eso que cuando empezó en el 7 Robles ya tenía edad para haberlo acabado.
Nico (Rodolfo Sancho) era, como el resto de compañeros de clase, un estudiante de primero cuando lo conocimos. Pero el actor tenía entonces 22 años, igual que Laura Manzanedo (Clara) cuando se incorporó en la segunda temporada. Víctor Clavijo interpretaba a Raúl con 24 años y su hermano Sergio Peris Mencheta fingía ser un adolescente alocado, amante de las motos -lo que llevó a su trágico final- pero ya había cumplido los 23 cuando se colgaba la mochila para ir a clase. Mariano Alameda tenía ya 25 años aunque Íñigo estaba en COU ( o sea, 17 ó 18 años) cuando conoció a la pandilla. Era el mayor del grupo pero no lo suficiente como para que tener un bar (el CBC) antes de llegar a los 30 y sacarse la carrera de Derecho fuera algo siquiera posible. Pero más mayor era aún Carmen Morales (28 años) cuando su personaje María compartía pupitre con el resto.
En otros actores la diferencia de años no era tan exagerada, pero el físico no engañaba. Aunque Hugo Silva fingía tener sólo cuatro años menos, su aspecto no decía lo mismo y no era uno de esos viejóvenes que pudieran inflitrarse sin ser descubiertos. No colaba, como tampoco colaba que Raquel Meroño, con su aspecto de top model y sus 23 años pudiera pasar por una de 16.
En ‘Los Serrano’ todos repitieron curso
Si no, ¿cómo se explica que nos la intentaran colar dándoles un par de mochilas a Fran Perea (25) y Verónica Sánchez (26) y mandándolos al Insti? Marcos y Eva han sido, sin duda alguna, los adolescentes menos creíbles de la ficción española. Tampoco Raúl (Alejo Sauras, 24) daba el perfil de chaval de 15 años, cuando la audiencia ya le había visto pasar por el bachillerato en el 7 Robles (‘Al Salir de Clase’).
Claro que dado el nivel de exigencia que se imponía a sí misma la serie y lo poco que se preocuparon al final de que resultara algo cuanto menos posible, que tres machongos hagan de teenagers es lo de menos. Es nombrar a ‘Los Serrano’ y acordarnos todos de Antonio Resines soñando. Con el resto del reparto sí tuvieron más cuidado y pensaron a largo plazo. Si un actor de 15 años empieza a interpretar a un niño de 10, al cabo de los años el personaje resultará incoherente. Como en ‘Médico de Familia’, la audiencia pudo ver con el paso de los años como Teté o Guille se hacían mayores y repetían los errores de sus hermanos mayores (cosas del guión).
Los adolescentes maduros de ‘Beverly Hills 90210’
‘Sensación de Vivir’ es uno de los casos más flagrantes de viejóvenes inflitrados entre un reparto semi-adolescente. La mitad de los actores no tenían ni por asomo la edad que decían tener sus personajes. Hagamos números: la serie se estrenó en FOX en 1990 (en España un par de años después, con la llegada de la cadena amiga) aunque luego pasó a CBS; si Luke Perry nació en 1965, tenía 25 años cuando fingía ser ese rebelde sin causa llamado Dylan McKay, que conducía un Porsche y parecía un tipo duro pero era todo postureo. Resultó «creíble» porque siempre tuvo pinta de repetidor y por eso parecía más mayor cuando la realidad es que era ya un hombre hecho y derecho. Y si no, comprobad su aspecto (y el de Jason Priestley) en su reencuentro de 2013.
También la audiencia se creyó lo de Steve (Ian Ziering, 26 años entonces) aunque al volver a verlo en Sharkanado a los ex-fans de la serie no les cuadrarían las cuentas. Los gemelos Walsh se acercaban más a su edad real aunque siguieran siendo mayores para estudiar ecuaciones de segundo grado (Jason Priestley tenía 21 y Shannen Doherty 19). De hecho, Priestley maduró tanto con la serie que dirigió quince capítulos Pero ¿recordáis a una de sus muchísimas novias, la trastornada Emily Valentine? La actriz Christine Elise tenía casi diez años más que su personaje.
Pero el ejemplo más escandaloso era el de Gabrielle Carteris (Andrea Zuckerman), que entró en el Beverly Hills High a la tierna edad de 29 años. De ahí que le adjudicaran una maternidad inesperada. En ningún otro personaje resultaría tan convincente y así podían justificar su aspecto maduro con ese cambio físico que produce la maternidad. De hecho, aprovechó la trama para irse de la serie en la quinta temporada, con 34 años (y no 21). Un dato curioso: cuando empezó a hacer de Andrea, tenía sólo doce años más que Carol Potter, la actriz que interpretaba a la Sra. Walsh. En el remake de 2008 tampoco cuidaron este aspecto y se dieron paradojas aún más bizarras: ¿cómo podía ser el profesor más joven que los alumnos? Pasó con Ryan Eggold, que tenía 24 años cuando daba clase a Matt Lanter (Liam) estudiante de primero de bachillerato americano de 23 años.
En cuanto al resto de compis de clase, Jennie Garth resultaba convincente en su papel de la pija Kelly teniendo entonces 18 años, pese a llevar blazer y tacones para ir a clase. También Tori Spelling, aunque ella hubiera sido Donna aunque tuviera 50 años, compartiendo apellido con Aaron Spelling, uno de los «padres» de la serie. Y Brian Austin Green (David Silver) y Douglas Emerson (Scott Scanlon) no podía disimular su aspecto púber: tenían la misma edad que sus personajes. De hecho, iban un curso por detrás, cosas de la ESO de USA.


2 Comentarios
Un artículo interesante pero algo absurdo… llamar «viejos» a chicos de 28 años diciendo que «tienen que tapar las patas de gallo»… si con 28 tienes patas de gallo apagamos. Una oda a que la gente quiere ser eternamente joven.
En muchos casos se eligen a actores veinteñales porque son más atractivos, tienen más experiencia y pueden rodar escenas más fuertes sin polémica detrás. Las series de instituto con actores de su edad: por ejemplo degrassi, resultan demasiado infantiles y sólo conectan con ellas los espectadores muy muy jóvenes. Por éste motivo los veinteañeros seguirán interpretando a adolescentes en series de TV.
Ah que tu eres el director de casting de las series, por lo que veo cuando dices: Por éste motivo los veinteañeros seguirán interpretando a adolescentes en series de TV….
y pero ademas permiteme que te diga, que aun siendo solo tu opinion… que una persona de 28 años haga un personaje de 16…. comparandolo…si, es viejo para ese personaje… al igual que si alguien de 16 intenta interpretar a uno de 6… llamame loca… pero seria un poco mayor para ese personaje….