Shipper. Dícese del fan de una serie, en este caso, que ve una posible relación romántica entre dos personajes que la serie no lleva por ese camino. Es uno de los fandom más ruidosos que podemos encontrar por internet, uno que apoya a sus parejas hasta el final y más allá y que crea más fanfics, dibujos y hasta vídeos sobre ellas.
Con la proximidad de San Valentín, estos shippings aún se vuelven más insistentes en internet, sobre todo si son de parejas imposibles que los guionistas no parecen tener planes de juntar al final de la serie. ¿O sí?
Mulder y Scully (‘Expediente X’)

Los agentes del FBI fueron en su momento uno de los máximos exponentes del movimiento shipper. Durante siete de las nueve temporadas de ‘Expediente X‘, los fans vieron como Fox Mulder y Dana Scully desarrollaban una química y una tensión sexual no resuelta (TSNR) que les llevó a querer que llevaran su relación un paso más allá de la amistad.
Hasta la propia serie jugó con la posibilidad de que eso ocurriera (de hecho, es lo que terminó pasando), y toda esa historia pasada se refleja en su regreso a la pequeña pantalla y en cómo ambos personajes se comportan el uno con el otro. La clave de la relación entre Mulder y Scully (David Duchovny y Gillian Anderson) estaba en el gran respeto que tenían uno por otro y en la confianza casi ciega en que siempre se apoyarían ante todas las conspiraciones que intentaban hundirlos.
Realmente, no es tanto una pareja imposible como una que tiene mucha historia detrás, y eso puede ser también un importante obstáculo.
Barry y Kara (‘The Flash’ y ‘Supergirl’)

Si hablamos de emparejamientos imposibles, éste probablemente lleve las de ganar porque sus protagonistas están, directamente, en series y cadenas diferentes. Pero el anuncio de un crossover entre ‘The Flash‘ y ‘Supergirl‘ en marzo ha animado más aún a sus shippers, que se apoyan en que Barry Allen (Grant Gustin) y Kara Danvers (Melissa Benoist) son bastante parecidos.
Ambos disfrutan con sus superpoderes, los dos anteponen su obligación de ayudar a la gente a todo lo demás, y los dos son también un poco nerds y tienden a las sonrisas nerviosas cuando conocen a alguien que les gusta. Realmente, parecen hechos el uno para el otro, si no fuera porque sus series se emiten, respectivamente, en The CW y CBS.
Estos emparejamientos son denominados en internet como crackships.
Daenerys y Jon (‘Juego de tronos’)

Para algunos fans de ‘Juego de tronos‘, el final de la historia tiene que tener dos protagonistas conjuntos: Jon Nieve y Daenerys Targaryen (Kit Harington y Emilia Clarke). Ellos representarían el hielo y el fuego del título de la saga literaria de George R.R. Martin (‘Canción de Hielo y Fuego’), por lo que algunos lectores, y espectadores, sostienen que sus destinos tienen que cruzarse antes de llegar al final.
De ahí a que aparezcan los shippers sólo hay un paso. Y eso que hay bastantes obstáculos que se interponen entre ellos, y no sólo cómo acabó Jon al final de la quinta temporada de la serie. Cada uno se encuentra en una punta del mundo, nunca han compartido ni una sola secuencia (hasta ahora) y hasta tienen objetivos diferentes.
La llegada del invierno puede cambiarlo todo, por supuesto, y a lo mejor la sexta entrega, que empieza a contar cosas que no se han publicado con anterioridad nos da alguna sorpresa.
Mary y Branson (‘Downton Abbey’)

Es cierto que ‘Downton Abbey‘ acabó el año pasado, pero esa no es la razón por la que la pareja de fantasía de muchos espectadores no fuera a producirse nunca, sino que su creador, Julian Felones, afirmó en numerosas ocasiones que no era algo que tuviera previsto ni le interesara.
Esa posible pareja era la que formaban Lady Mary y Tom Branson, que en las últimas temporadas de la serie desarrollan una interesante amistad al trabajar juntos llevando la finca familiar de los Grantham. Sin embargo, había un gran impedimento entre ellos: Branson (Allen Leech) era el marido de Lady Sybil y, por tanto, cuñado de Mary (Michelle Dockery).
Para los shippers, eso no es problema. De hecho, es cierto que habría sido una historia de amor bastante mejor manejada que otras que se han visto en la serie. ¿Y qué importa un posible escándalo familiar en internet?
Carol y Daryl (‘The Walking Dead’)

‘The Walking Dead‘, con su brutal mundo y la alta mortalidad de sus personajes, no parece la serie más propicia para que aparezcan ships, pero nunca hay que subestimar al fandom. Después de la historia de amor (consumada) entre Glenn y Maggie, y de algunos fans de que Rick y Michonne puedan desarrollar cierta atracción entre ellos, son Carol (Melissa McBride) y Daryl (Norman Reedus) quienes mueven a un mayor número de shippers.
Ella se ha destapado como uno de los personajes que más ha crecido en la serie, y de los mejor preparados para sobrevivir, mientras él ha permitido que se vea que hay un corazoncito detrás de su actitud protectora, a toda costa, del grupo de supervivientes. Los dos han colaborado juntos en unas cuantas ocasiones en la serie, así que hay alguna esperanza para sus shippers.
No obstante, en seis temporadas no parecen haber avanzado más allá de una amistad cercana, y ‘The Walking Dead’ no es de entregarse a las historias románticas.
Sherlock y Watson (‘Sherlock’)

El slash es el shipping de una pareja del mismo sexo, y ahora mismo, no hay slash más popular en internet que el de Holmes (Benedict Cumberbatch) y Watson (Martin Freeman) en ‘Sherlock‘. Su amistad es el centro sobre el que gira toda la serie, así que no es de extrañar que muchos fans hayan querido ver una posible relación romántica entre ambos (que hasta se evita en la otra versión modernizada de las historias de Arthur Conan Doyle, ‘Elementary’).
Aunque ‘Sherlock’ ha jugado en varias ocasiones con las teorías de sus seguidores (sobre todo en la tercera temporada), un posible emparejamiento de sus dos protagonistas no está entre sus planes. Sherlock no piensa en ese tipo de relaciones con nadie, y John está casado. Y ya tienen suficientes complicaciones en su vida con Moriarty.
Esto no impide que los shippers se vuelvan locos con cada nuevo capítulo, sobre todo porque son muy escasos. Una posible cuarta temporada no se verá hasta el año que viene, y este año sólo se ha visto un especial de Navidad.
Regina y Emma (Érase una vez´)

Pocos shippers hay más entregados a su fandom que los de Regina y Emma en ‘Érase una vez’ (o ‘Once upon a time’). Arrancaron la serie como la heroína y la villana de la historia, respectivamente, pero ésta ha dado luego tantas vueltas, que sus seguidores no han hecho más que apoyar más fervientemente un emparejamiento que, sin embargo, tampoco parece figurar entre los planes de la serie.
Cada una tiene, últimamente, sus propios intereses amorosos (el Capitán Garfio y Robin Hood, respectivamente), pero su relación sí ha evolucionado desde la enemistad del principio (centrada en Henry, el hijo adoptivo de Regina, pero biológico de Emma) a una amistad que, para muchos espectadores, es uno de los puntos fuertes de ‘Once upon a time‘.
Teniendo en cuenta que es una serie sobre personajes de cuentos de hadas atrapados en nuestro mundo, cualquier cosa puede pasar en el futuro. Y sus actrices, Jennifer Morrison y Lana Parrilla, bien que bromean también sobre el tema.
Clarke y Bellamy (‘Los 100’)

Las series juveniles suelen tener los fandom más entregados, no importa que, en realidad sean historias postapocalípticas con poco espacio para el romance. En ‘Los 100‘, hay dos grupos de shippers enfrentados por quién quieren que sea el interés amoroso de su protagonista, Clarke (Eliza Taylor) : Lexa, la despiadada comandante de los terrestres, o Bellamy (Bob Morley).
El segundo vivía también en el Arca y descendió a la superficie en aquella primera oleada de cien jóvenes, como ella, y su relación ha ido evolucionando desde el principio, cuando ambos se enfrentaban por el liderazgo del grupo y lo que debían hacer allí. Las diferentes penalidades que han sufrido desde entonces los han acercado hasta convertirse en amigos y confidentes.
Pero se pasan casi todo el tiempo separados y no parece que la serie tenga planes para que el amor entre en su futuro. Como decimos, en ‘Los 100’ tienen preocupaciones mucho más acuciantes de las que ocuparse.
Root y Shaw (‘Person of interest’)

Antes decíamos que una serie no tiene por qué girar sobre posibles relaciones amorosas para que los shippers elijan a una potencial pareja a la que apoyar. ‘Person of interest‘, por ejemplo, está protagonizada por un grupo de personas que utiliza una inteligencia artificial capaz de predecir comportamientos humanos para evitar crímenes, pero en ese grupo hay dos mujeres que llamaron enseguida la atención de los fans.
Root (Amy Acker), la hacker consumada, y Shaw (Sarah Shahi), la ex agente de operaciones especiales, entraron en la serie en la segunda temporada y no sólo le dieron una nueva energía, sino que desplegaron entre ellas tal química, que hasta los guionistas de ‘Person of interest’ han estado jugando a conciencia con ella, con diálogos llenos de flirteo y una separación bastante traumática.
Cuando se estrene la quinta y, posiblemente, última temporada de la serie este año, veremos si Root y Shaw son de verdad una pareja imposible (nivel «incendio en una refinería», que diría la propia Shaw) o no.
Jane y Maura (‘Rizzoli & Isles’)

‘Rizzoli & Isles‘ es una serie de casos bastante convencional. Sus protagonistas son Jane Rizzoli, detective de la policía de Boston, y Maura Isles, forense, que además de colaborar en las investigaciones de casos, son buenas amigas. Sin embargo, desde el primer capítulo se notaba una fantástica química entre ambas, mucho mejor que la de supuestas parejas románticas en otras series.
Así, nació uno de los shippings más persistentes de internet. Y de los más imposibles, porque los responsables de la serie han repetido, por activa y pasiva, que Jane y Maura sólo son amigas y van a seguir así hasta que la serie se acabe, este verano. Eso no va impedir que sus fans sigan fantaseando, que es justo la razón de existir de todos estos ships.
Lo que está claro es que, para que surjan estos seguidores que desean ver una relación romántica entre dos personajes, tiene que haber una gran química entre ellos, y Angie Harmon y Sasha Alexander podrían dar una lección magistral sobre ello.