“El Ayuntamiento de Valencia dejó el barrio del Cabanyal como un decorado zombie así que, ya puestos, hicimos una serie”. Es la frase que Joan Alamar, director y guionista de ‘Cabanyal Z’, repite como un mantra cuando le preguntan por qué una serie de zombies. Todo empezó cuando dos realizadores decidieron poner en común sus ideas: Joan quería hacer un retrado del barrio. Gerardo J. Núñez, co-creador, una serie de de yonkis contra zombies. Y encontraron la manera de que ambas ideas funcionaran juntas en ‘Cabanyal Z’, la webserie que nos traslada a una sociedad valenciana post-apocalíptica en la que los no muertos lo han invadido todo… pero hay un lugar en el que la gente sigue luchando, el histórico barrio marítimo de valencia.
Es el único barrio en el que aún queda gente viva (la resistencia); el único que resiste, como lo ha hecho a la especulación inmobiliaria y a los planes urbanisticos que pasaban por derribar gran parte de las casas para prolongar una gran avenida hasta el mar y que nada «molestase» a la vista. Pero por el camino han caído ya muchas casas y el barrio, en el olvido institucional. ‘Cabanyal Z’ es pura metáfora. Los zombies sólo son una original forma de ilustrar toda una problemática social. Y el proyecto, auto-gestionado, colaborativo y de barrio, la forma ideal de hacer que trascienda, más allá de las fronteras del Cabanyal.
Pero para eso se necesita a mucha gente de muchos campos profesionales que quieran implicarse personalmente. Y nada mejor que la gente de allí para entender las necesidades del proyecto. O sus escenarios, esos en los que han crecido gente como Natxo Alapont, director de fotografía y camarógrafo, que también nos ha hablado de su trabajo en la serie y sus razones para estar en ella:
«Mi labor es darle la imagen a la serie con las tomas que hacemos. Negociamos el guión técnico con Joan, el director, y el equipo artístico. Joan me suele dar bastante libertad para proponerle cosas y por eso a veces salen secuencias muy mágicas. La atmósfera y la iluminación es compartida con iluminadores y dirección de arte y escenografía, aunque muchas veces usamos iluminación y decorados naturales que nos da el barrio. Desde el principio me pareció un proyecto interesante y una bonita forma de mostrar la problemática de un barrio. Sobre cuestiones profesionales siempre aprendo nuevas técnicas con las que no me atrevo en trabajos renumerados y sobre todo me lo paso muy bien.»
También la productora, Xusa Moya (como prácticamente la totalidad del equipo) es del barrio y tener la posibilidad de defenderlo fue el incentivo que no le hizo dudar, pese a la ardua tarea que es producir una serie sin presupuesto. «Mi motivación para empezar la serie fue contribuir a visualizar el barrio del Cabanya,l para que cuando llegara el momento de ponerse delante de las excavadoras que querían derribarlo, la gente lo conociera un poco más y fuéramos más fuertes. Esa y divertirme. Ahora no luchamos contra excavadoras, pero si contra la gentrificación que tanbién puede derrumbar mi barrio. Y porque sigo divirtiendome. En cuanto a la producción hago lo que puedo y me gusta ver como personas hacen cosas por y con otras personas.»
Y como ellos, muchísimos otros nombres de gente del Cabanyal (y más allá) que han dado algo de sí mismos -sobre todo, muchas horas de trabajo- por el proyecto. Hasta algunos famosos como la actual Vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, o los protas de ‘Malviviendo’, webserie de culto. Y el que no encuentra una labor a su gusto, apoya siendo fan y llevando su camiseta con orgullo. Como Mara Saiz, vecina, amiga, colaboradora y admiradora. «Yo deseaba lanzarme al estrellato y vivir «en la fama» pero la cámara no me quiere. Me declaro entonces fans. Y punto!». Al final lo que queda no es sólo una serie de diez capítulos: es un gran círculo de amigos.
Hemos hablado con Joan Alamar sobre webseries, gentrificación e incluso ocupación. Porque ésta es una serie, como él la define «de contrapoder». No se trata sólo de contar una historia sino de denunciar y cambiar cosas con ella. Se define como «actor, guionista y realizador de batalla.» Además de ser creador de la serie ‘Cabanyal Z’ ha desarrollado la plataforma “Escuela Multimedia de ficción para el cambio social” orientada a la integración social, el desarrollo de actividades comunitarias y la dinamización cultural de barrios o comunidades de cualquier parte del mundo a través de la creación de historias de ficción audiovisual.
Vive Philips TV: ¿Cuál fue vuestra motivación para empezar todo esto?
Joan Alamar: Algunos empezamos en ella en parte porque no teníamos trabajo. Pero necesitábamos hacer algo. La gente del entorno audiovisual necesitamos crear y contar historias y el barrio necesitaba lucha y voz. El objetivo con ‘Cabanyal Z’ era crear una serie amable que les incluyera y representara a todos. Intenta ser un punto de unión en el que todos los agentes sociales del barrio se unan y convivan en un proyecto.
Vive Philips TV: Hablemos del género. Os habéis atrevido con una serie zombie…
Joan Alamar: Va un poco dado por la realidad del barrio. Está muy degradado por los derribos del anterior Ayuntamiento y una inmersión fuerte de la droga. La realidad de la heroína también fue un elemento de degradación y lo integramos todo en la serie metafóricamente, a través de símbolos como el antídoto o la presencia de los yonkis para contener a los zombies. El antídoto te mantiene humano pero va mermando tu salud.
Vive Philips TV: Pero es un género en el punto de mira y que todo el mundo conoce. Eso implica exigencia a la hora de reflejar la «cosmogonía zombie». ¿De qué fuente bebéis? ¿Zombies o infectados?
Joan Alamar: Es el estilo de Romero, totalmente. Bebemos del zombie lento y todas sus normas, desde cómo se infectan, cómo se mueven, cómo hay que matarlos… Todo está sacado de George A. Romero.
Vive Philips TV: ¿La post-producción es la que más esfuerzo se lleva en una serie como ésta?
Joan Alamar: Post-producción y maquillaje también. Eso a nivel técnico. A nivel rodaje o edición una escena de acción siempre es más complicada. Y sobre todo la producción: hay muchos actores, mucha gente involucrada a nivel técnico… Y a producción le cuesta mucho cuadrar agendas con tanta gente. Hay que hacer malabarismos de agenda.
Vive Philips TV: Entonces imagino lo que os costó rodar un musical… ¿es uno de vuestros hitos?
Joan Alamar: Para algunos sí, cada persona elige su secuencia. Pero esa es especialmente entrañable porque está enfocada en el personaje del Chusma, que es muy carismático y habla de la transformación del Cabanyal y es muy vitalista… En lo personal, para mi es especial porque la banda sonora está compuesta por mi hermano, Diego Alamar e interpretado por el grupo vocal Octàmbuli, que cantan a cappella.
Vive Philips TV: Y conseguis sacar adelante escenas como ésta sin ayuda financiera ni subvenciones.
Joan Alamar: Es un proyecto autogestionado. Todos los jueves organizamos actividades en el Samaruc, que es un centro social ocupado en la «zona cero» de Cabanyal, para financiar la serie. El problema es que ahora hay bastante persecución por parte del Ayuntamiento hacia la ocupación en el barrio e Iberdrola ha cortado la luz a varios centros sociales, como el nuestro.
Vive Philips TV: O sea que vuestra fuente de financiación está en peligro
Joan Alamar: Sí, claro. No tenemos otras. La serie nació como una serie de contrapoder, en plena época en la que el Cabanyal estaba amenazado por la destrucción con el proyecto de la prolongación de la Avenida de Blasco Ibáñez, con la degradación que eso conllevaba. Ahora sabemos que no se va a ejecutar pero en cambio estamos viviendo un proceso de gentrificación y los precios suben más de lo que podemos asumir. Con lo cual aún lo tenemos más complicado.
Vive Philips TV: ¿Alguna vez has tenido que poner dinero de tu bolsillo?
Joan Alamar: Hasta ahora no había tenido que hacerlo, pero estamos ya en números rojos.
Vive Philips TV: ¿Entonces cómo os lo montáis para contar con todo ese equipo? Porque tenéis las mismas necesidades técnicas que cualquier producción con presupuesto
Joan Alamar: Con la salvedad de que es un proyecto colaborativo en el que la gente que participa lo hace porque quiere y cede material. Los gastos que tenemos son básicamente el material de attrezo o maquillaje, dar de comer a la gente en los rodajes…
Vive Philips TV: Y no es como tener «un cuñado que sabe de Photoshop»… Tenéis a un profesional con trayectoria en cada puesto: cámaras, editores, maquilladores, actores… ¿Cómo «convences» a tanta gente?
Joan Alamar: En el barrio del Cabanyal hay un entramado social muy fuerte precisamente por el tema de tantos años de degradación. Tenemos una radio (Radio Malva), hay mucha inquietud cultural en el barrio… Y es una forma de luchar: hacer una serie en la que se visibilice la problemática social que hay en el Cabanyal es algo que apetece, es una razón que moviliza a la gente. Por otro lado es una serie de un género fantástico en el cual los profesionales pueden dar lo mejor de sí creativamente. Y ahora mismo en Valencia, después del saqueo y posterior cierro de RTVV, el audiovisual ahora mismo está bajo mínimos y la gente no tiene trabajo, por eso es una forma también de continuar haciendo cosas, de seguir reciclándonos.
Vive Philips TV: La profesionalidad es la misma, aunque no se cobre
Joan Alamar: Sí, la gente da lo mejor de sí. El trabajo audiovisual es muy expuesto, cuando uno pone su firma lo convierte en su trabajo, independientemente de que cobre o no.
Una webserie es para valientes e inconscientes.
Vive Philips TV: ¿Cuál ha sido el mayor reto al que os habéis enfrentado a la hora de rodar?
Joan Alamar: Sobre todo las secuencias en las que se rueda con mucha gente. Además al ser una serie coral y además no profesional significa que somos nosotros los que nos tenemos que amoldar al horario de mucha gente y resulta muy difícil. Se hacen malabarismos en producción para encontrar un hueco en el que todo el mundo pueda. Y eso ralentiza mucho la producción. La gente puede hacer un mínimo esfuerzo pero si no se puede, no se puede.
Vive Philips TV: ¿Cómo coordinas algo tan caótico? Porque en una serie profesional hay un planning de trabajo… Pero aquí sois un montón de gente y dedicáis vuestro tiempo libre
Joan Alamar: Vamos un poco al día, no está planificada. En una serie normalmente grabas en uno o dos meses toda la temporada y vas lanzando un capítulo a la semana. Nosotros vamos al día. Eso ralentiza nuestros estrenos y provoca que a veces la gente nos olvide o que no sepa cuándo vamos a estrenar porque ni siquiera nosotros mismos lo sabemos.
Vive Philips TV: A los famosos sí que cuesta más convencerles, supongo. Porque habéis tenido varios cameos de rostros populares, como Mónica Oltra, Tonino, Chimo Bayo o Arturo Valls
Joan Alamar: Nosotros proponemos y los que han accedido lo han hecho muy a gusto, no nos ha hecho falta convencerles. Es una serie que cae bien, que tiene un propósito y los cameos han aceptado a la primera.
Vive Philips TV: ¿Habéis subido en visualizaciones incluyendo a famosos?
Joan Alamar: Sí que se ha notado, sobre todo con Mónica Oltra que hizo mención a nosotros en redes sociales.
Si emitieran ‘Cabanyal Z’ en TVE sería una risa. Sé que es imposible, por eso ni me lo planteo pero sería fantástico.
Vive Philips TV: ¿Por qué esos personajes en concreto?
Joan Alamar: Porque son valencianos y la serie nace con la voluntad de ser un retrato costumbrista del barrio del Cabanyal y a su vez de Valencia. Por eso los cameos de ilustres valencianos siempre son bienvenidos.
Vive Philips TV: ¿Podemos hablar del sub-género series de barrio, dentro de las webseries?
Joan Alamar: Esta es una serie local hecha para el barrio y si trasciende es porque de lo local llegas a lo universal. Porque en cada ciudad hay un pequeño Cabanyal. Aunque la gente no conozca el barrio y la serie tenga referencias muy concretas, en general se entiende aquí y en la otra parte del mundo.
Vive Philips TV: ¿Las webseries nacen con aspiración de trascender o por sus características (como el formato) están destinadas a ser un producto online? ¿Se piensa en que pueda llegar a ser un producto “televisivo” o “vendible”?
Joan Alamar: En el caso de ‘Cabanyal Z’ nunca puede ser un producto vendible ni nació con esa aspiración. De hecho nació como la serie que nunca se emitiría en Canal 9. Tiene una vocación políticamente incorrecta, política sobre todo y no cabe en televisión. El hecho de ser autogestionada y combativa la convierte en invendible pero otros productos que sean de barrio podrían llegar a la televisión. En el caso de nuestra serie, tendría que haber otro panorama televisivo. Nos sentimos orgullosos de este proyecto. Y nos ha servido como entrenamiento y como carta de presentación: si hemos hecho una serie autogestionada de esa calidad, nos sentimos con confianza para llevar a cabo un proyecto con presupuesto.
Vive Philips TV: Si alguien os hiciera una oferta para emitirla…
Joan Alamar: Evidentemente sí. Si la pusieran en TVE sería una risa. Sé que es imposible, por eso ni me lo planteo pero sería fantástico. Si la pusieran en Intereconomía o en 13tv o en la nueva Canal 9 también.
En Internet podemos ser políticamente incorrectos. Hay muchas cosas de las que habla ‘Cabanyal Z’ que no nos dejarían decirlas en televisión.
Vive Philips TV: ¿Qué consejos le darías a alguien que se plantea hacer una webserie?
Joan Alamar: Que no se lo piense, que si lo piensa no lo va a hacer. Y que tenga muy claro que en las cosas que se hacen sin cobrar el proceso es más importante que el resultado. Si sólo miramos el resultado probablemente nunca hagamos nada porque siempre tendremos el miedo de que salga cutre. Hay que fallar porque así es como se aprende en nuestra profesión. Y mejor hacerlo en una webserie que no cuando tengamos que hacer algo más profesional.
Vive Philips TV: Una webserie es para valientes, entonces. Porque la mayoría de creadores son amateurs y se lanza al ruedo de YouTube, de las críticas y los haters… Es un poco como desnudarse en público, ¿no?
Joan Alamar: Sí, es para valientes e inconscientes. Las críticas hay que escucharlas pero hay que poner una pantalla ante las destructivas. Internet te va a exigir profesionalidad aunque hagas algo amateur. La gente está acostumbrada a no pagar por nada y quiere que todo lo que vea en Internet sea profesional, en el género de la ficción. Si algo chirría a nivel técnico o a nivel guión te lo van a dejar bien claro. Nosotros intentamos que la factura sea lo más profesional posible y en parte por eso tardamos tanto en sacar cada episodio.
Vive Philips TV:¿Se pueden establecer grandes diferencias con las ficciones de televisión? Aparte del formato, que es la obvia
Joan Alamar: Periodicidad, formato, duración… Pero por otro lado podemos ser políticamente incorrectos. Hay muchas cosas de las que habla ‘Cabanyal Z’ que no nos dejarían decirlas en televisión. En parte por eso la serie tiene ese valor y no podría existir si hubiera una televisión o unos patrocinadores detrás.
Vive Philips TV:¿Los rodajes no son difíciles de manejar, siendo amigos? ¿Hay seriedad?
Joan Alamar: Sí, aunque seamos amigos durante los rodajes nos centramos en la faena. Sí que es verdad que el hecho de no ser algo profesional nos conciencia de que es un rodaje más laxo que los demás. En ‘Cabanyal Z’ te puedes tomar una cerveza y eso puede relajar más de lo debido a veces pero no podemos exigir más ni hay por qué hacerlo. No son las mismas exigencias de una ficción televisiva en España, en la puede que tengan que rodar 30 páginas de guión al día si es diaria.
Vive Philips TV:Sin presión pero como un rodaje profesional
Joan Alamar: A veces sí hay presión. Porque cuando te cuesta mucho reunir a un grupo para una escena has de acabarla como sea. Hace poco rodábamos con la actriz que hace de Rita Barberá y en la escena aparecía la secretaria, dos militares… y el actual alcalde de Puçol, Enric Esteve, que ya lleva desde el capítulo 2 interpretando a un político corrupto, Agustín. Imagina cómo tiene ahora la agenda.
Vive Philips TV: Pero antes no era alcalde…
Joan Alamar: ¡Es que todo lo convertimos en oro! Salió Mónica Oltra, ahora vicepresidenta de la Generalitat. Sale Enric Esteve, ahora alcalde… (risas)
Vive Philips TV: ¿Hay una burbuja de webseries y ya ha explotado? ¿O seguirán teniendo éxito?
Joan Alamar: Las series te permiten cosas que no te permite el cine. Cuando ya conoces a los personajes en una película y los entiendes, ya se ha acabado. En las series te puedes identificar con un personaje y llegas a acompañarle en sus vivencias.
Vive Philips TV: Esa es la explicación de por qué las series enganchan.
Joan Alamar: Y que al autor y a los guionistas les permite evolucionar y ofrecer personajes más completos. En una serie te da para transformar a un profesor de química en el mejor delincuente de EEUU. O como en ‘Juego de Tronos’: personajes que son ultramalos y después de dos temporadas se transforma en un héroe, como Jaime Lannister y acabas empatizando con él. Los personajes planos nunca han funcionado. Mira Star Wars: ¿quién es fan de Luke Skywalker? Nadie. Todos son fans de Han Solo.
Vive Philips TV: Hay webseries de prácticamente todos los géneros ¿Está todo contado?
Joan Alamar: Siempre queda la actualidad y lo local. Las series de barrio te permite hablar de lo que nunca antes se ha hablado. Nunca está todo hecho, las posibles tramas sí están inventadas. Pero siempre hay posibles nuevas lecturas. Infinitas. Ocurre lo mismo con la música.
Vive Philips TV: Estáis a punto de estrenar el capítulo 9 y os queda uno para terminar la temporada (y la serie). ¿El final está cerrado o dados los acontecimientos políticos recientes y el peso que tiene la política en la serie habéis tenido que cambiar algo?
Joan Alamar: Hemos tenido que precipitar ciertos acontecimientos.
Vive Philips TV: Y hasta ahí podemos leer sin spoilear.
Joan Alamar: Sí…
Podéis ver todos los capítulos de la serie, los especiales, making off e intervenciones callejeras en su canal de YouTube. O seguirles en Facebook o Twitter.
Todas las imágenes del artículo pertenecen a Cabanyal Z.


