Muchas series nos enganchan por su alto contenido dramático. Accidentes, enfermedades, separaciones, adicciones, muertes… todo vale para darle chicha al argumento, aún a costa de que los personajes sufran muchísimo. O, más bien, para provocar este sufrimiento, unas lágrimas que nos llegan a los espectadores hasta el fondo del alma. A continuación, un repaso por algunos de los personajes a los que más hemos visto sufrir en la historia de la televisión. ¿Cómo hemos podido disfrutar tanto con sus penurias?
Los Stark
G.R.R. Martin no se caracteriza precisamente por tener piedad hacia ninguno de sus personajes. Pero, desde la primera temporada de ‘Juego de Tronos‘, los «blancos» favoritos de sus ataques fueron los Stark, esas buenas personas que vivían en Invernalia sin meterse con nadie, repitiendo «Se acerca el invierno» y criando lobos huargo. Al rey Robert se le ocurrió pasar por allí, y, en ese preciso momento, todo fueron desgracias para una familia que, de hecho, no pueda estar más desmembrada.
Carrie Mathison
La cara compungida de Claire Danes es uno de los chistes favoritos de muchos virales que circulan por Internet. Sólo una actriz de su intensidad dramática sería capaz de interpretar a una agente de la CIA tan vehemente y enfática como esta mujer que lucha contra el terrorismo internacional mientras pelea contra sus problemas de esquizofrenia y, de paso, se las ingenia para que sus arriesgados movimientos no acaben en una catástrofe, en ‘Homeland‘.
Rust Cohle
Para el extremo disfrute de todos los espectadores, la primera temporada de ‘True Detective‘ nos dejó a uno de esos personajes que ya se encuentran en el imaginario colectivo de las series. El caso que investigaban los policías era de una truculencia sólo comparable a la tenebrosa y martirizada personalidad de Rust Cohle, interpretado por un Matthew McConaughey que logró sorprender a muchos. Cohle tenía tantos fantasmas interiores que resulta difícil entender cómo podían vivir todos en su escuálido cuerpo.
Lady Edith
En un drama de época como ‘Downton Abbey‘ es inevitable que los personajes sufran por los avatares del destino, pero el caso de Lady Edith se lleva la palma. No sólo es la hermana, digamos, menos salerosa de las tres, sino que sus debacles amorosas, acentuadas por su terrible sensibilidad, la ponen al borde del colapso. Eso sí, el personaje interpretado por Laura Carmichael nos tiene ganado el corazón a todos los espectadores, que siempre empatizamos con quienes son más desgraciados.
Cristina Expósito
Una característica común de todas las telenovelas es el infinito sufrimiento a que son sometidas sus protagonistas. De todas las ficciones, escogeremos como representante del género a ‘Cristal‘, ese serial que paralizaba la vida de nuestro país durante sus emisiones, a finales de los 80. La pobre Cristina cumplía con todas las desgracias del estereotipo: fruto del amor prohibido, es abandonada al nacer para después sufrir el odio acérrimo de quien, en realidad, es su verdadera madre. Pues eso, todo un culebrón.
Marco
Si tuviéramos estadísticas, seguro que ‘Marco‘ sería uno de los nombres más citados a la hora de hacer comparaciones dolorosas y tristísimas. Y es que este niño es todo un icono del sufrimiento más incomprensible. Todos recordamos (y estamos un tanto traumatizados por ella) su dramática historia: su madre se marcha a trabajar… a otro continente. Marco decide ir a buscarla… con la compañía de un mono. Cuando la encuentra… ella ha perdido la memoria. ¿Alguien da más?
Rick Grimes
Si estás en medio del apocalipsis zombie, igual muy bien, lo que se dice muy bien, no lo vas a pasar. Pero si, encima, te alzas como el héroe de un grupo de supervivientes a los que has de comandar a través de los 1001 peligros y, claro, de los caminantes más hambrientos que se pueda imaginar, el estrés puede ser pequeño. Rick Grimes despierta del coma para encontrarse con un mundo devastado. Y eso no es más el principio, en su lucha, incluso ha de combatir contra sí mismo, contra las trampas que su mente le tiende.
Hannah Horvath
Una de las acusaciones a las que ha de enfrentar constantemente ‘Girls‘ es esa predisposición de sus protagonistas a sufrir sin parar en cualquier situación de sus vidas. Su personaje central, al que da vida la todoterreno Lena Dunham, padece mucho y no tiene problemas para gritarlo a los cuatro vientos. Sus frustraciones, dentro de esa vida tan hipster que tiene, son tan reconocibles por todos nosotros que no podemos evitar comprenderla. Es un claro ejemplo del «pobre niña rica».
Heidi
Si antes hemos hablado de Marco, no podíamos dejar en la palestra a ‘Heidi‘. ¿A alguien le parece normal la cantidad de drama que hemos consumido desde bien pequeños, cuando los dibujos animados que debían entretenernos nos hacían llorar a lágrima viva? Esta pobre chica (huérfana, claro está) se tiene que ir a vivir con su desconocido y huraño abuelo. Para cuando se ha acostumbrado a vivir en las montañas, le toca empaquetar y marcharse a la ciudad. ¿Qué era peor: el talante de la Señorita Rottenmeier o que se empeñara en llamarle Adelaida?
Don Draper
Don era el más guapo, el más listo, el más canalla, el más creativo… pero tenía una lucha interna y un cacao mental que le impedía ser feliz. Tras su fachada dura, de galán inaccesible, latía un corazoncito que no era capaz de encontrar su lugar en el mundo, precisamente porque él no se aceptaba a sí mismo. Los últimos capítulos de ‘Mad Men‘, que nos encantó poder disfrutar en nuestro televisor Philips, hicieron mucho hincapié en la autodestrucción de Don Draper y su enfermiza manera de afrontarla.
Desmond Hume
Uno de los personajes más recordados y queridos de ‘Lost‘ es este señor que, como dice la canción, «cogió sus cosas y salió a navegar«, y se encontró, sin comerlo ni beberlo, pulsando los botones de una infernal máquina numérica. Para Desmond, el síndrome de Estocolmo era una bagatela, teniendo en cuenta el tiempo que pasó en ese búnker sin tener ni idea de por qué debía permanecer allí. Cuando consiguió salir, la facultad para poder ver el futuro no le auguró una vida tranquila, precisamente.
Lana Winters
La saga ‘American Horror Story‘ se especializa en poner a sus personajes más allá de los límites del sufrimiento. Pero una de las historias con las que peor lo pasamos (y que más disfrutamos, de paso) fue la protagonizada por Sarah Paulson en su segunda temporada, en aquel sanatorio mental que hizo de ‘Domenique’ el single del año. Lana, la audaz periodista que quiere ir más allá, es encerrada entre el resto de enfermos y torturada hasta casi perder la noción de sí misma.
Leonard Hofstadter
Se trata de una regla básica de la comedia. Tenemos a un personaje estrambótico y, aquel que debe soportarlo, será su sustento cómico, el que nos divertirá con sus caras de sufrimiento. Sheldon Cooper es la estrella de ‘The Big Bang Theory’, pero no resultaría ni la mitad de divertido si no tuviera a un tipo como Leonard a su lado, a un pobre hombre que debe dedicar su vida a cuidar, animar, aconsejar y recibir el maltrato sicológico de su mejor amigo.
Paul Weston
‘In Treatment‘ era una serie con una puesta en escena muy teatral que aupaba la intensidad de los sentimientos. En ocasiones, resultaba tan angustiosa que no podíamos dejar de empatizar con su personaje protagonista, el terapeuta Paul Weston. Gabriel Byrne consiguió dar vida a un hombre casi más atormentado por lo que contaban sus pacientes que ellos mismos. De nuevo, la colección de gestos y muecas faciales, forman un «escaparate del sufrimiento» único.
Kenny McCormick
Vale que ‘South Park‘ es una serie de humor, pero del más corrosivo y negro que podamos imaginar. Por ello, sus guionistas se han deleitado especialmente en el sufrimiento de uno de sus personajes protagonistas. Kenny McCormick ha sufrido decenas y decenas de muertes de las formas y maneras más variadas y originales, creando un divertido repertorio en el que cada espectador puede incluso elegir su defunción favorita. «Oh, Dios mío, han matado a Kenny«.
Candy
Heredera de las telenovelas para adultos y de las sagas literarias más lacrimógenas, la vida de Candy White era un sufrimiento constante que incluso agobiaba a esos niños que sólo querían que, alguna vez, las cosas le salieran bien a esta huérfana a la que, inexplicablemente, le surgían enemigos de debajo de las piedras, a pesar de que ella se empeñaba en ser bondadosa y afectuosa con todo ser viviente. Incluso su final levanto la ira de los fans, que no podían comprender cómo se podían acumular tantas desgracias en un mismo ser humano.
Philip Jennings
La serie ‘The Americans‘ conjuga de maravilla el difícil equilibrio que se establece entre la obligación y lo que la propia moral nos dicta al oído. Philip es un hombre que duda de lo que le ha sido inculcado desde bien pequeño y que sueña con una vida en la que su propia libertad sea su guía. Sufre por las misiones, sufre por sus hijos y sufre por el amor de Elizabeth, la otra parte de una ecuación tan cruel y angustiosa como adictiva para nosotros, los espectadores.